Treinta
y cuatro años después de la guerra de 1967
El
5 de junio de 1997, fue un amargo aniversario para el pueblo palestino que
ha sufrido durante 30 años la más repugnante ocupación militar de que
la humanidad haya sido testigo, en la era contemporánea. Las grandes
esperanzas hilvanadas por nuestro pueblo y un gran número del israelí de
llegar a una paz justa y comprensiva sobre la tierra de Palestina, está
disminuyendo debido a la dominación de los conceptos expansionistas
patrocinados por la coalición gubernamental del ala derecha, los del
Likud, encabezados por el Primer Ministro Netanyahu, bajo la actual política
oficial israelí.
Durante
las pasadas tres décadas, los gobiernos sucesivos israelíes continuaron
la adopción sistemática de la política basada en infringir los derechos
humanos básicos del pueblo palestino individual y colectivamente, con el
fin de desalojar a la población indigente palestina de su tierra y
tomarla, convirtiendo al pueblo palestino en una minoría marginada a la
cual se le ha despojado de sus derechos inalienables nacionales para
acercarse, por medio de una política coactiva, así como una larga lista de tácticas
hostiles y procedimientos completamente irrelevantes a los principios cívicos
y políticos endosados y regulados por las convenciones y normas
internacionales.
A
pesar de la tan sonada Declaración de Principios (DOP) de Washington del
13 de septiembre de 1993, ambos, el antiguo gobierno israelí y el del
mandato actual del ala derecha de coalición, han pasado por alto sus
violaciones, y procedimientos ilegales en contra del pueblo palestino y su
tierra. A la expansión de la colonización y de la tierra palestina, se
le ha otorgado la mayor prioridad en el gobierno de Netanyahu con el propósito
de asentar nuevos hechos en el área que establecerá el status final de
las negociaciones y la anulación de todos los acuerdos firmados entre los
palestinos y los israelíes en una postura de bloquear el camino antes de
una paz duradera en la región.
La
Intifada Palestina (levantamiento popular palestino) que estalló en
diciembre de 1987, en protesta contra la ocupación brutal israelí, fue
un punto decisivo en la lucha Palestina en contra de Israel. Durante la
Intifada, que continuó por casi siete años, el gobierno de Israel apeló
a todos los métodos de humillación y tortura en contra de civiles
palestinos y sus propiedades.
Los
soldados israelíes recibieron instrucciones de matar a los manifestantes
y a los que arrojaban piedras, formándose unidades especiales armadas
para dar cacería y liquidar a los activistas y opositores a la ocupación
israelí en tierra palestina. El método de fractura de huesos y
zarandeaos violentos fueron ejecutados a los prisioneros palestinos dentro
de las cárceles israelíes causando la muerte de muchos de ellos y a
administradores detenidos.
Durante
este período muchas casas palestinas fueron demolidas o selladas, así
como el cierre de instituciones educativas, en un esfuerzo de minar la
infraestructura nacional palestina.
PRIMERO:
Expropiación de Tierra Palestina y Judaización.
El
proceso de expansión del control judío sobre tierra palestina (judaización)
fue el objetivo primordial de la decisión de los fundadores, posterior a
la guerra Arabe-Israelí de junio de 1967.
Todos
los gobiernos israelíes sucesivos (Laborista o Likud) han desplegado
todos sus potenciales para control de tierra palestina y desalojar a todos
los ciudadanos palestinos.
Así
mismo, los gobiernos israelíes han utilizado también las leyes militares
para evitar la construcción Árabe en ciudades Árabes y poblaciones
durante las tres décadas pasadas.
La
construcción de colonias judías a través de los territorios ocupados ha
afectado considerablemente, la unión geográfica de Cisjordania y la
Franja de Gaza, a medida que las estrategias israelíes apuntaban para
dividir Cisjordania y la Franja de Gaza en cuatro cantones nombrados
Jerusalén Este Árabe, Cisjordania sur y la Franja de Gaza.
A
partir de junio de 1967, las autoridades de ocupación israelí
expropiaron cerca de 66% de la tierra palestina estimada en 5.5 millones
de dunums. Con base en las estadísticas publicadas por los centros de
Investigación, el gobierno israelí ha confiscado alrededor de 3 millones
de dunums distribuidos aproximadamente, como a continuación:
1.-
250,000 dunums como tierra del Estado.
2.-
450,000 dunums como propiedades ausentes (los propietarios están
temporalmente residiendo fuera de su tierra natal Palestina).
3.-
150,000 dunums los suspendieron por orden militar bajo el pretexto de
interés público.
4.-
1,200,000 dunums como parques naturales.
Este
tipo de confiscación llegó a la cima en 1993, donde expropiaron 12,000
dunums.
El
número de colonias judías construidas a fines de 1996, en Cisjordania y
la Franja de Gaza fue 194, se construyó alrededor de más de 87,000
dunums, conectadas por una moderna red de caminos de circunvalación con
un gasto de más de 120,000 dunums.
De
acuerdo a fuentes israelíes, el número de colonos judíos habitando en
estas colonias era de 146,000 en Cisjordania (excluyendo Jerusalén) y la
Franja de Gaza y 165,000 en Jerusalén Este ocupada.
A
partir de la firma de la Declaración de Principios entre la O.L.P. y el
gobierno israelí en septiembre de 1993, y hasta fines de 1996, el
gobierno israelí ha confiscado 150,000 dunums, desenraizando 13,000 árboles,
y ha aumentado un 15% el número de colonos judíos.
SEGUNDO:
Arrestos y Torturas.
De
acuerdo a un reporte emitido por la Sociedad de Prisioneros Palestinos en
junio de 1997, basado en las condiciones de los prisioneros políticos
palestinos dentro de las cárceles israelíes, alrededor de 600,000
palestinos fueron arrestados o detenidos desde 1967.
Los
centros de detención tales como los de Al-Maklabona cerca de Hebrón, Al-Hilja
en la parte norte de: Cisjordania, Torah y Nablus, Al-Maskobeyya en
Jerusalén y Beit El al norte de Ramallah, fueron programados para un gran
número de detenidos. La cantidad de prisioneros políticos palestinos en
cárceles israelíes está estimado actualmente, en 3500 prisioneros,
significando que alrededor de 800 han pasado más de diez años en prisión.
El número de prisioneros palestinos que han muerto como resultado de las
torturas sufridas en cárceles israelíes a partir de 1967, asciende a 205
personas. Las autoridades israelíes arrestaron alrededor de 700
palestinos el segundo trimestre de 1997.
En
la edición del periódico israelí, Ha’aretz, del 12 de junio de 1997,
mencionan que el número de detenidos administrativos palestinos en
prisiones israelíes era de 249 personas.
El
reporte que se basaba en fuentes oficiales israelíes mencionaba que
ninguno de los detenidos había sido juzgado o acusado. Expresó que la
seguridad israelí había fracasado en encontrar alguna evidencia en
contra de ellos. Su detención, por lo tanto, fue descrita como una vulgar
violación a todas las leyes internacionales.
En otro reporte expedido por el centro israelí para los derechos humanos,
B’tselem, del 9 de julio de 1997, el número de detenidos
administrativos en cárceles israelíes sobrepasaba el 100% desde mediados
de 1995 y hasta la fecha. A partir de la firma de los Acuerdos de Oslo en
1993, el gobierno israelí ha detenido a 800 palestinos sin cargo alguno o
juicio. El gobierno israelí está todavía utilizando a los detenidos
palestinos como rehenes y se niega a implementar los acuerdos firmados con
la O.L.P. en lo que respecta a liberar a los prisioneros palestinos.
ERCERO:
Mártires y Heridos.
De
acuerdo a las estadísticas oficiales 2,000 palestinos fueron asesinados y
121,000 heridos, quedando muchos parcial o totalmente paralizados como
resultado de la tortura, fractura de huesos a los prisioneros, por
soldados israelíes, con el objeto de refrenar las manifestaciones de
protesta en contra de la ocupación militar a partir de junio de 1967 y
hasta 1997. Entre los minusválidos, hay 239 que perdieron un ojo de
acuerdo a las estadísticas publicadas por la Ley de Gaza y el Centro de
Derechos Humanos en marzo de 1996. Entre los mártires hubo 109 mujeres,
489 niños cuyas edades eran menores a los 18 años, y 43 mayores de 60 años.
De
acuerdo al reporte B’tselem publicado en septiembre de 1995, 101
palestinos más fueron asesinados por colonos judíos y 27 por agentes
reclutados por las fuerzas de seguridad israelíes. El reporte informó
que 167 palestinos habían resultado muertos por soldados israelíes desde
la firma de los Acuerdos de Oslo. incluyendo 22 niños menores de 16 años
de edad y 3 menos de 12 años. Durante el mismo período, de 1993 a 1995,
otros 47 palestinos más fueron asesinados por colonos judíos y dos
detectives.
En
otro reporte expedido por la Asociación Internacional de Solidaridad para
los Derechos Humanos, de diciembre de 1996, el número de Palestinos
asesinados durante ese año, fue de 179, de los cuales 75 fueron
asesinados después de que la coalición del Likud llegó al poder, a
fines de mayo de 1996. En el reporte también aparecía el número de
muertos durante 1997, que fueron 23 palestinos.
CUARTO:
Deportación.
Los
gobiernos israelíes sucesivos resolvieron aplicar la política de
deportación a Arabes Palestinos de su propia tierra a partir de 1967, con
el propósito de desalojar de su tierra nativa a los habitantes, con base
en las leyes marciales y sus enmiendas reforzadas por el gobierno del
Mandato Británico en Palestina en 1945.
A partir de 1967, las autoridades de ocupación israelí adoptaron una
campaña masiva de expulsión en contra de los palestinos, primero al
azar, posteriormente, en grupos grandes, como en el caso del campo de
refugiados localizado cerca de Jericó, cuando el 4.- ejército israelí
los intimidó, obligando a los moradores de este campamento a escapar a
través de la frontera hacia Jordania.
El
proceso de deportación ha adoptado dos formas, una de permanente expulsión
afectando duramente a todos aquellos desposeídos a partir de 1967, y
hasta 1985. El número en esta categoría ha llegado alrededor de 950
Palestinos. Segundo, los deportados temporalmente, cuyo período de
expulsión promedia de uno a cinco años, incluyendo a aquellos que fueron
deportados a Marj Al-Zohour, al sur del Líbano en 1992, totalizaron 395.
La
política permanente de expulsión afectó a los civiles que no ejercían
ningún cargo militar o político, sino que estaban afiliados a algún
grupo social, académico, estudiantes universitarios, miembros de
sindicatos, activistas y los palestinos que tenían tarjetas de
identificación de puestos administrativos israelíes y quienes tenían
hogares y familias, algunas de estas familias están todavía residiendo
en los Territorios Palestinos y otras fueron autorizadas a salir para
reunirse con su esposo y quedarse con él en el extranjero.
QUINTO: Demolición
de Hogares Palestinos.
Durante
las tres décadas pasadas, las autoridades militares israelíes,
recurrieron a la creación de cambios demográficos y geográficos en las
áreas palestinas con el propósito de crear hechos en el campo para
apoyar los reclamos israelíes referentes a las tierras palestinas y
establecer el sueño Sionista en la gran tierra de Israel sobre toda la
tierra ocupada de Palestina.
Para
lograr este objetivo, las autoridades de ocupación han implementado
restricciones a la construcción de hogares palestinos, para minimizar el
desarrollo de ciudades y poblaciones palestinas, y por la otra parte,
alentar la construcción de colonias judías en los territorios
palestinos.
Entre
las restricciones aplicadas en contra de los palestinos, estaba la
expedición de permisos de construcción que tenían que pasar por una
serie de trámites complicados, prohibición de construir más de una casa
en cada cuadra independientemente, de su tamaño, la imposición de
tarifas altas sobre los permisos de construcción, solicitando una
autorización previa de varios departamentos afiliados a las Autoridades
Civiles de Aviación y la preparación de un plan de costos estimado antes
de la aprobación de una licencia.
Para evitar que los palestinos construyan nuevas casas sobre las ruinas de
las demolidas por el ejército, las autoridades de ocupación israelí
instituyeron una nueva legislación a través de la orden militar N° 465,
fechada el 18 de abril de 1972, prohibiendo la construcción de cualquier
edificio en esa localidad donde habían demolido una casa anteriormente, o
en terreno confiscado con la advertencia de que cualquier persona que
violara esta orden sería sentenciada a dos años de prisión. Los hogares
palestinos fueron demolidos o sellados bajo el lema de seguridad, pretexto
basado en las leyes aplicadas durante el gobierno del mandato Británico
en 1945: a partir del verano de 1992, el gobierno israelí ha adoptado una
nueva estrategia de demolición de casas al usar cohetes o dinamita para
volarlas. De acuerdo a las estadísticas palestinas, las autoridades de
ocupación israelí han demolido durante el período de 1987-1994,
alrededor de 123 casas en el Jerusalén Este Árabe y sellado 134 casas.
En
Cisjordania 423 casas fueron demolidas incluyendo 21 destruidas por
cohetes u otros explosivos. En la Franja de Gaza 453 casas fueron
destruidas incluyendo 127, con cohetes y dinamita.
El
grupo de derechos humanos de Mandela declaró en un reporte publicado en
mayo de 1997, que las autoridades militares israelíes habían parcial o
completamente destrozado desde 1967 a 1997, bajo el pretexto de razones de
seguridad y falta de permisos de construcción, más de 5,900 casas en
Cisjordania (excluyendo Jerusalén) y en la Franja de Gaza. Citando las
estadísticas oficiales palestinas, los gobiernos militares israelíes han
demolido 2,500 casas en Jerusalén Este Árabe desde la ocupación de la
ciudad en junio de 1967.
Las
mismas estadísticas dijeron que más de 21,000 familias palestinas fueron
obligadas a salir de la ciudad, debido a las amenazas, tomando en cuenta
que el número promedio de una familia palestina es de cinco personas.
El
gobierno israelí, reveló recientemente, planes para demoler más de 500
casas palestinas en el área C, especificado por el Acuerdo de Taba
firmado el 28 de septiembre de 1995, bajo el pretexto de haber sido
construidas sin el permiso correspondiente y argumentando que ésta área
todavía localizada dentro de la jurisdicción civil y militar de Israel.
La
municipalidad de Olmert en Jerusalén Oeste está también amenazada con
la demolición de 1,500 casas alegando que las construyeron sin el
respectivo permiso.
SEXTO:
Cierre de Territorios Palestinos Incluyendo Jerusalén Este.
A
partir de que estalló la Guerra del Golfo en el primer trimestre de 1991
y hasta la fecha, los gobiernos sucesivos israelíes adoptaron la política
estricta de cierre de los Territorios Palestinos, considerando que se les
prohíbe entrar a Israel de vez en cuando, excepto bajo ciertas
condiciones y a través de procedimientos administrativos difíciles.
En
1994, el gobierno israelí giró instrucciones de un claro recorte
relacionado con la entrada a Israel, estipulando para cada persona, sin
importar edad o sexo, la obtención de un pase especial de la administración
civil israelí, para ingresar a Israel.
En
el sector económico, los gobiernos israelíes han implementado durante 27
años de ocupación militar en los territorios palestinos muchas políticas
con el fin de destruir la infraestructura económica palestina para que ésta
dependa totalmente de la economía israelí que ha provocado el colapso de
muchos sectores económicos tales como la agricultura y convertir la mano
de obra palestina en trabajadores baratos dentro del mercado de trabajo
israelí. En un día han llegado a buscar trabajo a Israel alrededor de
135,000 palestinos.
La política de cierre de los territorios palestinos, ha afectado bastante
los aspectos económico, social, político, religioso y cultural de la
sociedad palestina.
SEPTIMO:
Confiscación de las Tarjetas de Identidad.
Las
autoridades militares israelíes adoptaron durante los largos años de
ocupación de los territorios palestinos y hasta la firma del Acuerdo de
Taba el 28 de septiembre de 1995, una política con el propósito de
vaciar el territorio palestino de sus pobladores originales. Para este
propósito, el gobierno israelí ha decretado una dura política llena de
restricciones administrativas sobre el derecho de viajar fuera de los
territorios ocupados.
Entre
estas restricciones se encuentra que todos los palestinos menores de 26 años,
deberán permanecer un año fuera y no tendrán derecho a regresar a los
territorios antes de este tiempo. En algunos casos este período fue
prorrogado a tres años. Esta política ha provocado que 92,000 palestinos
perdieran sus Carnets de Identidad y consecuentemente, el derecho a su
patria.
Entre
los procedimientos de atadura administrativa aplicados por Israel para
obligar a los palestinos a salir de Jerusalén Este, se encuentra la
expedición de un conjunto de reglamentos de residencia que condujeron a
confiscar 1,074 Tarjetas Azules de Identidad que portaban los
jerosolimitanos. Esta política aumentó en 1996, cuando a 689 ciudadanos
se les privó de sus tarjetas y a 358 más, a partir del inicio de 1997. Más
aún, el Ministerio del Interior Israelí no quiso incluir a 10,000 bebés
palestinos nacidos en Jerusalén, en las Tarjetas de Identidad de sus
padres. Esta acción va de acuerdo con la política israelí de una creación
de cambios demográficos, afectarán el resultado del status final de las
negociaciones sobre Jerusalén.
OCTAVO:
Control de las Fuentes Acuíferas.
Dentro
del marco de estrategias para despojar a los palestinos de su tierra y
arruinar la infraestructura de la economía palestina, el gobierno israelí
ha utilizado el control de la mayor parte de las fuentes acuíferas en
Cisjordania.
Durante 1990, Israel ha bombeado alrededor de 610 millones de metros cúbicos
de agua de Cisjordania, de los cuales 510 millones han sido para sus
ciudadanos y el resto para los palestinos. De acuerdo a las estadísticas
de Naciones Unidas, el consumo palestino es de 137 millones de metros cúbicos
por palestino y 2,000 por israelí.
Con
el fin de destruir la infraestructura agrícola palestina, el gobierno
israelí ha reducido la cantidad designada a los campesinos palestinos
perjudicando sus cosechas de cereales y frutas, tales como cítricos en la
Franja de Gaza.
El porcentaje de salinidad ha aumentado también en el agua potable en
Gaza. La población sufre por el bajo consumo de agua debido a la extinción
de los mantos acuíferos en la frontera con Israel.
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