| ESCRITO
EN EL TRONCO DE UN OLIVO
Porque
yo no hilo lana
porque yo estoy expuesto cada día
a órdenes de arresto
y mi casa está expuesta
a las visitas policíacas
a las pesquisas
a las <<operaciones de limpieza><>
porque me encuentro en la imposibilidad
de comprar papel
grabaré todo lo que me sucede
grabaré todos mis secretos
en un olivo
del patio de mi casa
yo grabaré mi historia
y el retablo de mi drama
y mis suspiros
en mi jardín
y las tumbas de mis muertos
y grabaré
todas las amarguras que borrará un décimo de las dulzuras por venir
grabaré el número
de cada caballería despojada
de nuestra tierra
el emplazamiento de mi aldea, sus límites
las casas dinamitadas
mis árboles arrancados
cada florecita aplastada
los hombres de los que se han regodeado
en descomponer mis nervios y mi hálito
los hombres de las prisiones
las marcas de todas las esposas
cerrada en mis puños
las botas de mis carceleros
cada juramento arrojado a mi cabeza
y grabaré Kafr Kassem*
yo no lo olvidaré
y grabaré
Deir Yassin*
tu recuerdo me devora
y grabaré
hemos alcanzado la cima de la tragedia
la hemos alcanzado
grabaré todo lo que me descubre el sol
me murmura la luna
lo que me narra la tórtola
en los pozos
cuyos enamorados se han exiliado
para que lo recuerde
me quedaré de pie para grabar
todo el retablo de mi drama
y todas las etapas de la derrota
de lo infinitamente pequeño
a lo infinitamente grande
en un tronco de olivo
en el patio
de mi casa
*
Deir Yassin, aldea Palestina, escenario de un genocidio en la noche
del 9 al 10 de abril de 1948. En tal ocasión murieron 254 árabes de
diversos sexo y edad. Los supervivientes, en camiones descubiertos
fueron paseados por los barrios judíos de Jerusalén. (Más detalles
en el libro de Pierre Demeron: Contre Israel, París, 1968, págs. 61
ss.)
*
Kafr Kassem, otra aldea Palestina, escenario asimismo de un criminal
acontecimiento del 29 de octubre de 1956, 51 campesinos, hombres,
mujeres y niños fueron asesinados a la vuelta de su labor, por las
ametralladoras de las unidades israelíes de fronteras. (Puede verse
el libro citado de Demeron, en página 67 y ss.)
NO NOS IREMOS
Aquí
encima de vuestros pechos
persistimos
como una muralla
en vuestras fauces
como cascos de vidrio
imperturbables
y en vuestros ojos
como una tempestad de fuego
Aquí
encima de vuestros pechos
persistimos
como una muralla
hambrientos
desnudos
desafiantes
cantando versos
Llenando las irritadas calles
de manifestaciones,
y de orgullo, las cárceles.
Bebeos
el mar,
que aquí permanecemos.
Somos
los guardas de la sombra
de los naranjos y de los olivos
sembramos las ideas como la levadura en la pasta
nuestros nervios son de hielo
pero nuestros corazones despiden fuego
cuando tengamos sed
exprimiremos las piedras
comeríamos tierra
si tuviéramos hambre
PERO NO NOS IREMOS
y no seremos avaros de nuestra sangre
Aquí
tenemos un pasado
un presente
Aquí
está nuestro futuro
CON LOS DIENTES
Con
los dientes.
Defenderé cada palmo de tierra de mi patria.
Con los dientes.
Y
no aceptaré otro en su lugar.
Aunque me dejen
colgando de las venas de mis venas.
Aquí
sigo.
Esclavo de mi afecto . . . A la cerca de mi casa.
Al rocío . . . Y a la frágil azucena.
Aquí
sigo.
No podrán derribarme
todas mis cruces.
Aquí
sigo. Teniéndoos . . . Teniéndoos . . . Teniéndoos . . .
En mi regazo.
Con
los dientes.
Defenderé cada palmo de tierra de mi patria.
Con los dientes.
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