¿Sabes qué pasa en Palestina?

 

¿Por qué estamos conmemorando el 29 de noviembre de 1947?

 

Porque en esa fecha las Naciones Unidas proclamó la partición de Palestina en dos Estados, uno judío, el Estado de Israel creado en 1948; y otro árabe-palestino, que hasta la fecha no se ha podido crear.

 

En esa fecha las grandes potencias decidieron resolver la cuestión judía, un problema europeo, originado en Europa y sin ninguna relación con Oriente Próximo, a costillas del pueblo palestino.

 

Entonces la ONU no era una organización universal, pues la mayoría de los países del Tercer Mundo eran colonias. De hecho, el pueblo palestino no fue consultado sobre su futuro (derecho a la autodeterminación).

 

¿Qué significado tiene hoy conmemorar ese día?

 

En 1978 las propias Naciones Unidas reconocieron el error que cometieron entonces (en 1947) y proclamó el 29 de noviembre como día internacional de solidaridad con el pueblo palestino.

 

Hoy más que nunca el pueblo palestino demanda la solidaridad efectiva que pueda hacer realidad su derecho a la autodeterminación, la creación de su Estado y el retorno de los exiliados.

 

El significado de la conmemoración no sólo es el recuerdo de la injusticia histórica cometida con los palestinos, sino también denunciar su opresión a manos del ejército israelí; reafirmar sus derechos humanos y nacionales; y exigir el respeto y cumplimiento del derecho internacional y humanitario que asiste al pueblo palestino.

 

¿Qué pasa actualmente en Palestina?

 

Después de varios años de “proceso de paz” el pueblo palestino continua sufriendo la ocupación israelí, que se apropia de sus recursos materiales (tierra y agua) y niega sus más básicos derechos humanos, sociales, económicos y políticos.

 

Desde septiembre de 2000 los palestinos se han sublevado mediante una nueva Intifada contra la ocupación israelí ante la falta de voluntad  de los dirigentes políticos y militares israelíes para poner fin pacíficamente a su ocupación militar, que ha hecho fracasar el proceso de paz.

 

 

¿Por qué fracasó el proceso de paz?

 

Para los palestinos el proceso de paz significaba el fin de la ocupación israelí y su política de desposesión y negación.

 

Para Israel el proceso de paz significaba el sometimiento de los palestinos a su dictado político, que pretende continuar su ocupación por otros medios más velados y sutiles.

 

Mientras hablaban de paz los israelíes han seguido expropiando las tierras palestinas y asentando en éstas a nuevos colonos procedentes de otras partes del mundo, al mismo tiempo que niegan el derecho al retorno de los palestinos que fueron expulsados de su tierra y viven en los campos de refugiados y a lo largo de la diáspora.

 

La intransigencia israelí en las negociaciones con los palestinos es impensable sin el apoyo político, económico y militar de los EEUU, que han mostrado ser un mediador parcial en todo el proceso de paz.

 

¿Qué quieren lograr los palestinos con su sublevación?

 

Los palestinos quieren acabar con más de 34 años de ocupación militar israelí.

 

La ocupación militar israelí significa violencia y es la responsable del ciclo  de violencia que fomenta para justificar la prolongada ocupación del territorio palestino.

 

A los palestinos le asiste el derecho de resistirse por todos los medios a la ocupación militar israelí, saben que la resistencia es el último recurso que tienen antes de acabar en la sumisión o expulsión que buscan los responsables de la ocupación militar israelí.

 

La Intifada es la expresión legítima y natural de todo un pueblo a ser sometido a la esclavitud. La Intifada no es una ruptura en el camino hacia la paz, sino una justa dirección hacia ésta.

 

¿Cómo responde el gobierno israelí a las demandas palestinas?

 

El gobierno israelí responde con la mala conciencia de usurpador que puesto al descubierto por sus víctimas intenta eliminar a éstas mediante la violencia.

 

Israel aplica el terrorismo de Estado contra los palestinos mediante las matanzas, tanto arbitrarias contra civiles palestinos como las selectivas contra los militantes de su movimiento político.

 

Israel ha aprovechado los trágicos acontecimientos del 11 de septiembre en los EEUU para pescar en río revuelto, confundiendo a la opinión pública internacional e incrementando su represión que se ha cobrado desde entonces un mayor número de víctimas palestinas.

 

Israel remite todo el problema a una cuestión de seguridad al mismo tiempo que emplea los F-16, los helicópteros apaches, y uno de los mejores ejércitos del planeta para reprimir a la población civil palestina, cuyo único pecado es resistirse a ser expropiado o expulsado de su tierra.

 

¿Qué solución tiene el conflicto israelo-palestino?

 

El conflicto israelo-palestino no es un tema de seguridad, sino de justicia.

 

El Estado israelí fue reconocido en 1948 por la ONU con la condición de  aceptar el derecho del pueblo palestino a tener su propio Estado. Desde entonces Israel no sólo ha ignorado ese derecho, sino que ha ocupado por la fuerza el territorio palestino.

 

La solución al conflicto israelo-palestino pasa por el fin de la ocupación israelí y la independencia de Palestina.

 

¿Qué medidas se deberían adoptar para lograr una solución pacífica y justa?

 

Envío inmediato de fuerzas internacionales para proteger a la población palestina.

 

Fin del círculo de violencia con el levantamiento del sitio a los territorios palestinos que niegan el acceso de los bienes primarios (alimentos, agua, medicamentos) y los servicios básicos (trabajo, educación, atención médica).

 

Fin de los castigos individuales y colectivos (asesinatos, matanzas, demolición de casas, encarcelamiento, expropiación de tierra y agua).

 

Fin inmediato a la ocupación militar israelí de Gaza, Cisjordania y Jerusalén oriental, mediante el cumplimiento de las resoluciones de las Naciones Unidas 242 y 338.

 

Materialización del derecho palestino a su autodeterminación con la creación de su Estado independiente y el retorno de los refugiados a sus hogares.