LA DECLARACIÓN BALFOUR

La Declaración

Gran Bretaña no se resignaba a permitir la presencia de ninguna otra potencia en Palestina’. En un memorando que lleva por título The Future of Palestine presentado al gobierno de Su Majestad, Sir HERBERT SAMUEL había recomendado en 1915 "la anexión británica de Palestina (en donde) podría asentar entre tres y cuatro millones de judíos europeos" 1.

La organización sionista, que ya había entrado en conversaciones con el gobierno británico, renunció a las propuestas de la diplomacia francesa. N. Sokolow, dirigente sionista, le comunicó a Ch. Picot que "los judíos habían tenido presente desde hacía tiempo la soberanía del pueblo británico"2. El resultado final fue hacer desistir a Francia de sus pretensiones sobre Palestina. La alianza del sionismo con la política británica se había sellado para escribir una oscura página de la política internacional. En la primavera de 1917 "Londres informaba a los sionistas que su toma de posición en favor de un mandato británico en Palestina sería muy apreciada".3

De acuerdo con las reglas de juego de entonces, Mark Sykes se encargó, por parte del gobierno británico, de llegar a un convenio con la organización sionista, en cuyo caso estaba representada por Chaim Weizmann. La proposición de M. Sykes consistía en que el gobierno de Su Majestad prometería al sionismo un lugar de privilegio en Palestina, ya sea por medio de una declaración privada o en documento público. La organización sionista, en retribución, ayudaría a conseguir el dominio político británico de Palestina.

Habiendo obtenido un acuerdo, y después de serios estudios en la forma de presentación de un documento que favoreciera los intereses del sionismo, la Corona aceptó emitir una declaración - redactada en género epistolar -, firmada por el Ministerio de Relaciones Exteriores, en que se expresaría la simpatía del gobierno hacia el ideal del movimiento sionista. Este documento, conocido con el nombre de "Declaración Balfour" está redactado en los siguientes términos:

 

"Estimado Lord Rothschild: Foreign Office "2 noviembre 1917

"Me complazco en transmitir a usted, en nombre del Gobierno de Su Majestad Británica, la siguiente declaración de simpatía por las aspiraciones judías sionistas, cuyo texto ha sido sometido al Gabinete y aprobado por éste:

"El Gobierno de Su Majestad ve con beneplácito el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío y hará cuanto esté en su poder para facilitar el logro de este objetivo, quedando claramente entendido que no tomará ninguna medida que pueda perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías de Palestina, o los derechos y la condición política de que gocen los judíos en cualquier otro país.

"Agradeceré a usted se sirva poner esta declaración en conocimiento de la Federación Sionista.

"Atentamente,

"Arthur James Balfour". 4

El fundamento de las conversaciones entre el gobierno británico y la organización sionista fue un estudio presentado por Chaim Weizmann a Mark Sykes, cuyo título era "Esquema de Programa para el Reasentamiento judío en Palestina de acuerdo con las aspiraciones del Movimiento Sionista". Este informe, que fue entregado en enero de 1917, contiene los términos de discusión que culminarían con la redacción definitiva de la Declaración Balfour, del 2 de noviembre de ese mismo año. El ideal era que "la población judía presente y futura de Palestina sería reconocida oficialmente como una nación judía"; base, también, del programa, era que "el Gobierno soberano (Inglaterra) concedería a los judíos de otros países el pleno derecho de inmigrar a Palestina, y a la población judía todas las facilidades para la compra de tierras".5

El trabajo diplomático se realizó con cierta facilidad cuando Arthur J. Balfour entró a desempeñar el cargo de ministro británico de Relaciones Exteriores desde los primeros meses de 1917. Habiendo los Estados Unidos entrado en la guerra desde abril 6, el ministro A. J. Balfour fue enviado a Washington, donde pudo reafirmar sus ideas sionistas en conversaciones con A. Brandeis, presidente de la organización sionista de EE.UU. Una vez en Londres, Balfour se puso en contacto con Weizmann y con Lord Rothschild, pidiéndoles que redactaran una declaración de simpatía del gobierno de Su Majestad por los anhelos sionistas. El texto de esta declaración, estudiado en equipo, fue terminado a fines de julio. Lord Rothschild fue el correo que entregó el proyecto de declaración al ministro A. J. Balfour.

Ahora bien: durante los estudios que el gobierno británico hacía de este proyecto de declaración, una firme resistencia de los judíos antisionistas fue dada a conocer a través de diversos medios de comunicación. Edwin Montagu, Lucien Wolf y el Conjoint Committee, que albergaba dos influyentes agrupaciones - la Anglo-Jewish Association y la Board of Deputies of British Jews - habían hecho resaltar el grave peligro que existiría si Palestina fuese centro de innumerables migraciones de personas que ahora conservaban la nacionalidad del país donde habían nacido. El problema de una doble nacionalidad y, acaso, la denegación de los derechos civiles y políticos a los judíos en los países del mundo, era una consecuencia de la posición adoptada por el sionismo. El Conjoint Committee envío una carta al diario Times, titulada "Palestina y Sionismo, puntos de vista del anglojudaísmo", en que se sentaba una definida postura antisionista con sólidos argumentos. Esta carta, que encendió una fuerte polémica en su tiempo, con la oposición de los grupos anteriormente mencionados, obligó a reconsiderar los términos del proyecto de declaración presentado a Balfour. Nuevamente sometido a estudio del Gabinete de Guerra, un virulento ataque de Edwin Montagu al proyecto hizo que se introdujeran algunas reformas. Un comité de ocho personas - cuatro sionistas y cuatro antisionistas - revisó el que sería el texto definitivo, a no ser por ciertas modificaciones dadas por el Presidente W. Wilson, allende los mares.6

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