| LA
DECLARACIÓN BALFOUR |
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Fuentes Bibliograficos
Análisis de la declaración Baflour Extraído de
trabajo titulado Palestina y el derecho de gentes Elías Antonio Muvdi Bogotá- Colombia
1 Cfr. C. PACHÁ y P. MONTERO, op. Cít.,- t.1, pág.
91.
2 Cfr. Naciones Unidas, Orígenes y evolución...,
Parte 1, pág. 9. En realidad, desde cuando el panarabismo se convirtió en un problema
para las políticas imperiales de Occidente, Gran Bretaña -a ejemplo de lo sentado por el
precedente napoleónico- (ut supra, parte primera, cap. Iv, nota 5), planea la formación
de un Estado que disuelva las aspiraciones de libertad de los pueblos del Medio Oriente.
Desde 1840, Lord Palmerston sienta este importante precedente: los judíos de Occidente
deberían ayudar, en un movimiento colonizador, a frenar las esperanzas de los países
árabes. Por ello, MAx NORDAU pudo decir que si el sionismo político no existiera,
"Gran Bretaña lo habría inventado". Cfr. J. ZOGBY, "Palestinian Human
Rights in the Context of the Historical Development of the Zionist Movement", en
Segundo Seminario de las sobre la cuestión de Palestina, edición mimeográfica, Viena,
1980, pág. 293. V. también RABBATH, YASSEN y RATEB, Op. cit., págs. 54-55.
3 Cfr. Naciones Unidas, Orígenes y evolución...,
Parte 1, pág. 10.
4 J. P. ALEM, op. cir., pág. 80.
5 V. Naciones Unidas, Orígenes y evolución...,
Parte I, pág. 6.
6 Cláusulas contenidas en el informe. Cfr. ALE11,
op. cit., pág. 82. V. también Naciones Unidas, Orígenes y evolución..., Parte I,
págs. 10.11. de la India, Edwin Montagu, en documentos secretos dados a la luz
pública años después, escribió en 1917: "El sionismo me ha parecido 49 El
secretario de Estado para los asuntos siempre una creencia política errónea, que ningún
ciudadano patriota del Reino Unido puede sostener. Si un judío inglés tiene los ojos
fijos en el Monte de los Olivos y aspira al día en que se sacudirá la tierra británica
de sus zapatos a irá a hacer agricultura en Palestina, este hombre me parece haber
perseguido finalidades incompatibles con la ciudadanía británica, y haber admitido que
él era inepto para participar en la vida pública de Gran Bretaña o ser tratado como un
inglés... Niego que actualmente Palestina esté indisolublemente ligada a la suerte de
los judíos... Es perfectamente exacto que Palestina ha jugado un papel importante en la
historia judía, pero to ha jugado igualmente en la historia cristiana. El Templo se
encontraba en Palestina, pero el Sermón de la Montaña y la Crucifixión también... Si
se da al judío un hogar nacional, la consecuencia de eso será indudablemente que la
tendencia a privarnos de los derechos de la ciudadanía británica adquirirá una fuerza
enorme. Palestina se convertirá en el ghetto del mundo". Gobierno británico, Public
Record Office, Cabinet N° 24/24 (agosto 1917). Cfr. Naciones Unidas, Orígenes y
evolución..., Parte i, pág. 14. V. también RABBATH, YASSEN y RATEB, Op. cit., pág. 28.
El presidente norteamericano acolitó las pretensiones sionistas e intervino hasta ofrecer
alguna recomendación al texto sometido al estudio de Gran Bretaña. El día 16 de octubre
de 1917 un cablegrama enviado por el coronel House al gobierno británico dio la noticia
del asentimiento de Wilson. Cfr. CH. WEIZMANN, Trial and Error, New York, Harper &
Brothers, 1949, págs. 207-8. V. también ALEM, Op. cit., págs. 85. y 376
7- V_ Naciones Unidas, Orígenes y evolución...,
Parte t, pág. 7. NORMANN BENTWICH define el concepto de hogar nacional en una forma que
guarda fundamento humanitario: "un territorio donde un pueblo, sin recibir los
derechos de soberanía política", posee "un estatuto legal reconocido y la
facultad de desarrollar su ideal moral, social a intelectual. "Le systéme des
mandats", Rec. des Cours, 1929 - Iv, t. 29, pág. 134.
8- J. P. ALEM, op. cit., pág. 87.
9- V. CH. WEIZMANN, op. cit., pág. 211. Debe
cotejarse el sentido que encierran las palabras de T. HERZL inmediatamente escritas
después del Primer Congreso sionista: "Si tuviera que sintetizar el Congreso de
Basilea en una frase -que me cuidaré de pronunciar públicamente- diría to siguiente: En
Basilea he fundado el Estado judío... Si hoy dijera esto en voz alta, todos me
responderían con una carcajada. Tal vez en cinco años, y desde luego dentro de
cincuenta, todo el mundo lo sabrá" (V. Naciones Unidas, Orígenes y evolución...,
Parte I, pág. 7), con to registrado por N. SOKOLOW: "Se ha dicho, y aún to repiten
obstinadamente los antisionistas de cuando en cuando, que la meta del sionismo es la
creación de un 'Estado judío' independiente. Pero eso es una falacia. El 'Estado judío'
no ha formado parte del programa sionista" ( V. Naciones Unidas ,Orígenes y
evolución...,Parte 1, pág.8 ). 10 No fue una ligereza esta omisión de los derechos
políticos en el texto de la Declaración. J. JEFFRIES explica que "...lo primero que
hay que decir de la Declaración Balfour es que fue un pronunciamiento sopesado en sus
menores detalles antes de su publicación. Solo contenía 67 palabras (en idioma inglés)
y cada una de ellas... fue examinada largamente antes de que se la incorporara al
texto" (V. Naciones Unidas, Orígenes y evolución..., Parte I, pág. 11). A. HAURIOU
enseña que "la libertad política es el derecho de todos los ciudadanos a participar
en el gobierno del Estado e incluso a proporcionar los gobernantes. Las libertades civiles
son las diversas facultades que permiten a los ciudadanos o individuos realizar con
independencia y eficacia su destino personal, en el marco de una sociedad
organizada". Los dos tipos de libertades guardan relaciones muy estrechas. Cfr.
Derecho constitucional a instituciones políticas, Barcelona, Edit. Ariel, 1971, págs.
194 y ss.
11 v. Naciones Unidas, Orígenes y evolución...,
Parte I, pág. 15.
12 V. RABBATH, YASSEN y RATEB, Op. cit., pág. 88.
13 Ibíd., pág. 86. Este hecho, aún no
suficientemente ponderado, es de una fuerza contundente. En 1898, un miembro de la
comunidad judía de Palestina, JOSEPH HAYYIM SONNENFELD, en una acerba crítica al
programa sionista del Primer Congreso de Basilea, escribió -en representación de la
judería palestina-: "Para quienes vivimos en Tierra Santa, es evidente que el Dr.
HERZL no es un enviado del Señor, sino un «emisario de la contaminación»; porque
nosotros decimos: el que defienda la causa de Israel, será exaltado en el mundo por El
Altísimo, loado sea, mientras que este maldito predica la condenación y multiplica la
acusación (sic)". V. Naciones Unidas, Análisis juridico-internacional de las
principales resoluciones de las Naciones Unidas relativas a la cuestión de Palestina
(estudio presentado por W. T. MALLISON y SALLY V. MALLISON, pág.
10, nota 35) (ST/SG/SER.F/4). N° de venta: 3.79.
1.19. Asimismo, conviene recordar las palabras de CH. WEIZMANN en alocución dirigida en
Rumania, en 1929: "._ hemos obtenido la Declaración Balfour en condiciones
absolutamente imprevistas..., dicho de otro modo, somos los máximos beneficiarios de un
botín de guerra. La Declaración Balfour, de 1917, no descansaba en ningún fundamento.
Cada día, y a cada hora, durante los diez últimos años, me decía -al leer los diarios-
que el Gobierno británico podría citarme para plantearme esta pregunta: ¿Qué es, pues,
esta Organización sionista? ¿Dónde están, pues, vuestros partidarios sionistas? Se
habría entonces sabido que los judíos se nos oponían. Y habríamos estado solos, en una
pequeña isla, no siendo más que un puñado de judíos con nuestro pasado de
extranjeros". V. H. TRIKI, El sionismo al desnudo, Madrid, Afrodisio Aguado, 1977,
pág. 90. * La Comisión King-Crane, que presentaremos más adelante.
14 Gobierno británico, Public Record Office. Forelng
Office N° 371/4283 (1919). V. Naciones Unidas, E! derecho de! pueblo palestino a la libre
determinación, págs. 17-18.
15 Gobierno británico, Public Record Office. Foreign
Office N° 800/217 (1919). V. Naciones Unidas, El derecho del pueblo palestino a la libre
determinación, pág. 18. El lector podrá observar una rara ironía en cabeza del
campeón de la libre determinación, W. WILSON, que Lord BALFOUR alcanzó a registrar:
"Difícilmente concibo cómo el presidente WILSON podrá conciliar su adhesión al
sionismo con la doctrina de autodeterminación". V. ALEM, op. cit., pág. 106. |