Artículos de opinión

 

PALESTINA ERA Y ES  

 

 No olvides poner el MURO 

 

 

 

 

 

 

 

Por Carlos Juma Mentado

Presidente de la Comunidad Palestina en Canarias

 

            Llegados a estas fechas, saludables para los famélicos, porque al fin comen algo dulce, dietéticas para los obesos lirondos por los dulces sin azúcar, y pobladas de densos deseos con unos mascados “felices fiestas” de puro mercadeo, llegan a nuestras costas la majadería de la inmigración que indigna, de los sin techo, y sin suelo, añado yo, las colas patéticas del mas puro consumismo y los créditos financieros al cero por ciento  y pague en unos meses.

            No devenga en mi pensamiento la idea de chafar a nadie estas Navidades, siempre llenas de contenidos fraternos, misas de Gallo, el besa pies del niño Jesús, las comidas bien regadas ; nada de eso, ni por asomo pretendo atragantarle el polvorón a nadie. Ni siquiera pienso en el  alto el fuego de las guerras para celebrar tan emotivo nacimiento y volver a las matanzas a los pocos días.

            Alguien, en el delirio parido de una noche de verano, llamó la atención de la  inauguración de un Belén al que adjetivó de Hebreo a la que asistieron lustradas personalidades. Todo tan simple y llano como el sancocho con el que se celebra el primer techo de la casa nueva.

            Lindo el Niño, la Virgen, José, la Vaca y la Burra, Asno o Pollino, que no sé exactamente que era. Y los pastorcitos, y los peces en el río, - el Jordán queda lejos-, y los pozos con sus baldes llenitos de agua. En fin, todo un monumento a la belleza del nacimiento de Jesús de Nazareth.

            Fue Jesús, inmigrante, pues al fin y al cabo su familia era de otra región. Fue nacido, si parido o no, me interesa su mensaje y no este detalle, sin techo y sin suelo, no había dulces sin azúcar y mas bien un hambre que te cambas. Ni había río ni peces (pudieron existir en forma de gambas de estanque, sabrá Dios) y pusieron la compañía los pastores de las cercanías; estaban en las afueras de Jerusalen, sus puertas estaban cerradas. Era Agosto y no Diciembre como creo que hace el sincretismo cristiano por aquello de acristianar lo pagano.

            Belén existe, ¿ sorprendido?. Claro que existe y el Campo de los Pastores también y el lugar donde la tradición señala el nacimiento de Jesús, igualmente. La Gruta donde fue amamantado está a unos metros de lo que se supone fue un establo.

            Los pastores han tenido descendientes que habitan en Belén, en Beit Sahour, en Beit Jala, pueblos colindantes con Jerusalén, palestinos cristianos.

            Los descendientes de los Apóstoles de Jesús siguen en Palestina, son palestinos cristianos.

            Y todo cuanto aquí se celebra, adornado con belleza singular en los Nacimientos, recrea el comienzo de una nueva era, singular porque ordena, jamás hubo una orden más bella, amar,  y además perdonar al enemigo y no hacer lo que no te gustaría que te hicieran a ti, y hablar con prostitutas, ladrones, samaritanos, perturba la ley de los acomodados y pone en pie de guerra las bienaventuranzas, ejemplar único de la bendición, y nos dice como hablar con Dios.

            ¿Sabes como se celebra la Natividad en Belén, hoy?. Pues con un Belén que quieren judaizar, con los sueños de los niños destrozados por la modernidad del Herodes actual, con familias abrazadas al miedo y con un MURO DE SETECIENTOS VEINTE KILÓMETROS  DE LONGITUD que les aísla del mundo, de sus conciudadanos, de la Cristiandad a la que tantos pertenecemos, incluidos los norteamericanos.

            El Belén de Palestina está siendo rodeado por un MURO DE NUEVE METROS DE ALTURA que cerca, divide y sacude los cimientos de cualquier alma de buena voluntad con puestos de control militar y asentamientos de colonos que se adueñan de lo usurpado. Es demasiado dolor como para olvidarlo un solo instante de nuestra vida.

            No olvides poner un Muro de nueve metros de altura en el Belén de tu casa para que sea tan real como la vida misma que allí se consume en las escondidas almas de los palestinos cristianos que han sido sometidos a todo tipo de vejaciones y de humillaciones sin fin. Son nuestros hermanos cristianos, son los cristianos del Campo de los Pastores, son los hijos de los Apóstoles de Jesús; les hemos dejado solos y aislados, y solo recordamos la estrella y las piedras. Pon en tu Belén también a las personas que en unos días seguirán celebrando la Natividad tal y como se hacia en tiempos de los Romanos.

            Pero sé valiente, pon el Muro y denúncialo; es lo que hay, y no olvides los soldados y los colonos. Hoy, como siempre,  también los musulmanes  visitan a sus hermanos cristianos y les desean PAZ, porque al fin son solo hijos de un mismo pueblo sufriente y dolido.

            Desde Belén (Palestina Ocupada) Paz a la Gente de Buena Voluntad.

26 de Diciembre de 2004