Artículos de opinión

 

PALESTINA ERA Y ES

Ium al ard (El día de la Tierra)

 

Carlos Juma *

 

La insoportable levedad con que el asunto del Muro es tratado en los medios de comunicación obliga al ejercicio permanente de la denuncia. Nada de lo dicho hasta ahora es cierto. No hay proceso de paz ni tregua ni nada de nada. Cualquier desliz en la cuestión palestino-israelí, sea del tamaño que sea, llévese o no vidas por delante, sea quien sea el ejecutor, el triste sino de este problema es el mismo de siempre: dur bidur, rizar el rizo.

 

Israel incumple sistemáticamente todas las resoluciones de la ONU, excepto claro está, la 181, que divide la Palestina histórica en dos estados. Ésa interesó y se cumple. El Muro es la permanente excusa, de nueve metros de alto por 720 kilómetros de largo, para evitar la infiltración de terroristas (véase el resultado y diga conscientemente el lector si se cumple esta excusa argumental). ¿No es el Muro una muestra más de cómo adentrarse en territorio cisjordano, convertir pueblos enteros en bantustanes, destrozar la economía de subsistencia palestina, destrozar haciendas, limitar y/o impedir el tránsito de personas y bienes, incluidos enfermos, parturientas, y someter a una vejación y humillación permanentes a la población palestina? Distancias de veinte metros convertidas en marchas de cuatro horas.

¿No es menos cierto acaso que la construcción de asentamientos judíos en territorios palestinos después de la ocupación ilegal por la fuerza en la Guerra de los Seis Días respondía exactamente al mismo seudoargumento de seguridad para Israel? ¿Acaso la pretensión sionista de convertir toda la Palestina histórica en el Estado judío, por y para los judíos, teocrático Estado en fin, ha finalizado? Nada más lejos de la realidad. El sionismo sigue con su ambición, no ya de crear un Estado para los judíos de todo el mundo, que, de facto, lo consiguió en mayo de 1948, sino que sus objetivos persiguen lo que es elocuente, la expansión territorial del Estado de Israel, la expulsión de la población palestina o la creación de unas condiciones de vida infrahumanas que les obliguen a irse de sus tierras y abandonar cualquier aspiración de implementar un Estado árabe en la línea verde definida en la misma resolución sobre la que asienta el derecho a la creación de un Estado judío. En esto han colaborado y colaboran regímenes árabes que bajo patrocinio, léase caudales de dólares a fondo perdido, consienten y aún más, si pueden, contribuyen a la asimilación de la población palestina en el mundo árabe (sueño sionista del que abdicaron Rabin -y le costó la vida- y Peres -eterno segundón de la política israelí- premio Nobel de la Paz).

Transjordania, Jordania hoy, es el Estado árabe natural de los palestinos según las tesis sionistas. Rabin y Peres entendieron que era imposible la expansión territorial y la expulsión de los palestinos de sus tierras y por ello fuimos al proceso de Oslo. Sharon aún no sólo no lo entiende sino que se reafirma, por más que lo disimule, en la tesis antedicha. Por tanto cualquier movimiento en las filas palestinas de resistencia, violencia o de terrorismo suicida es una razón para esgrimir que con los palestinos lo único que se puede hacer es mano dura... y, de vez en cuando, suavizar un poco la situación de acuerdo con los dictados de la administración USA no sea que se quede sin aliados en Europa el señor Bush.

Sharon dijo una y mil veces que no firmaría ninguna paz con los palestinos y que si llegaba a ser primer ministro clausuraría el proceso de Oslo. Y esto es lo que hay, reiterado de manera clara y explícita. ¿A qué vienen esas caras de sorpresa? Y siempre provocando a los palestinos para que éstos le den un argumento esencial de leña al mono hasta que hable.

He ahí pues el destino final de la población palestina, el sometimiento a la autoridad judía, la esclavización de la mano de obra y la conversión de las casas y propiedades en una reserva que es en todo igual a la de los indios de Norteamérica. O permanecer en pie, resistir y abdicar de cualquier nacionalidad patria que no sea la palestina.

Por eso, cuando me preguntan si veo atisbos de Paz en la zona, respondo con la negación más rotunda hasta que, al menos, se cumplan los siguientes parámetros.

1.- Repliegue israelí a las fronteras definidas como “línea verde” tal y como consta en las resoluciones de la ONU y cumplir con todas las resoluciones emanadas de este órgano internacional, desafiadas, e incumplidas sistemáticamente por el Estado israelí. Con esta simple regla la existencia del Muro en sí mismo carece de significación, salvo que el Estado de Israel lo haga en su propio territorio, como si lo quiere elevar al cielo y hacer una nueva Babel. Es su problema.

2.- Esto obligaría al Estado hebreo a delimitarse en unas fronteras basadas en la legalidad internacional conferida. Estamos pendientes desde 1948.

3.- Definir la Constitución del Estado judío de una vez por todas y que se diga y escriba los derechos de la población no judía asumida por el Estado de Israel en la partición de noviembre de 1947 (esto es, palestinos con pasaporte israelí y con los mismos derechos y deberes). Si es un Estado democrático por definición caben todas las etnias. Si es un Estado exclusivamente judío no se puede asumir que sea el único Estado democrático de Oriente Medio ni de lejos. Y la poblacion palestina bajo ocupación ni asimilada ni anexionada ni protegida por la Cuarta Convenciónde Ginebra.

4.- Quienes hoy en día detentan el poder o contribuyen a darle lametazos, es obvio que no están por las tesis palestinas y siguen pensando que Israel precisa de la excusa de la seguridad absoluta para continuar en su marcha triunfal y la consecución de la solución final.

5.- Sin Bush, sin Sharon, y lo que cada uno de ellos encarna, sin una Unión Europea despojada de sus sentimientos de culpa y expiación de sus errores, -¿hasta cuando?-, sin la facilitación de unas condiciones de vida dignas para una población palestina que vive con menos de dos euros al día, y sin una ONU que ejerza con vigor y persiga el acatamiento de sus resoluciones por parte del Estado de Israel no hay nada que hacer. Y para terminar el cuarteto Rusia (sin comentarios).

6.- Pedir a la población palestina que haga esfuerzos por la paz, hablar del factor Arafat, de expedientar a los palestinos como terroristas, y liquidar su causa pretendiendo que sobrevivan en ghettos es no tener ni pajolera idea de cómo están las cosas en Oriente Medio.

7.-Cultivar la idea de Corán, terror, Islam, árabes y aprender a conjugarla en frases que pretenden ser lapidarias es mezclar el culo con las témporas y extremadamente peligroso, tanto como mezclar el judaísmo universal con las tesis sionistas y respaldar con la Torah cualquier acción violenta sobre la Palestina histórica.

¿Hay algo que podamos hacer? Sí, reclamar Justicia y sobre ella basar una Paz permanente que dé cumplida respuesta a los justos deseos de palestinos e israelíes. Pero mientras el miedo, la pesadilla de Europa, el Holocausto y el terror convenientemente ejercido y manipulado sigan campando a sus anchas, el judío sólo puede mirar al sionismo y quienes le amparan como su único defensor. No se fían de Europa, de Rusia, de la ONU y menos aún de los palestinos, de los árabes, sus primos naturales ni de nada ni de nadie más. Comprensible.

Cualquier crítica convierte en antijudío, antisemita, y antiisraelí a quien ose hacerla. No hay que defenderse de estas acusaciones porque son perversas en su propia esencia y no lo haré. La democracia admite la crítica por muy dura que sea.

Faciliten los Derechos Humanos a los palestinos, mejoren sus condiciones de vida y no nos engañen más. ¿Después de tantas frustraciones y desesperanzas que más quieren que hagamos? ¿Me negarás el derecho legítimo a la resistencia o habrá que releer la historia reciente de Europa?.

¿Quienes se benefician del expediente palestino?. Eche un vistazo por los alrededores de Cisjordania y Gaza, mire a Europa que mantiene entretenidos a los judios que ella misma expulsó con los vecinos de Oriente Medio y a la ONU que ni se atreve a poner un solo Casco Azul que amortigüe la tensión entre israelies y palestinos. No deje de lado la sonrisa del Sr. Bush acompañado del poder de los petrodólares.

Y como hay que alimentarse pues la mano de obra del Muro es palestina y el cemento.......

El 31 de marzo los palestinos conmemoramos el Día de la Tierra, la efemérides que marca el nacimiento de la resistencia palestina a la usurpación, el desafío de los palestinos con pasaporte israelí a las expropiaciones de sus tierras.

Corrían los años setenta del siglo pasado y seguimos contando los peldaños de este sangriento y penoso camino.

20 de marzo 2005

Presidente de la Comunidad Palestina en Canarias