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El Favor que Cheney hizo a Arafat y a
los palestinos
Said Alami
La Administración estadounidense, desde la deshonrosa llegada al poder de
George W. Bush, hasta la gira de Dick Cheney por Oriente Próximo, y su
negativa a entrevistarse con Yaser Arafat, arrojándose por completo en
brazos de sus amos, los gobernantes de Israel, no ha cambiado un ápice,
sigue siendo tan necia y demente como el primer día.
A la llegada de Bush al poder hemos dicho, en esta página, que se
acababan de juntar la estupidez de Bush con la criminal naturaleza del
general Ariel Sharon, presagiando el más nefasto de los vaticinios para el
pueblo palestino, lo cual se está cumpliendo de la peor de las maneras
posibles.
Aun así, estos vaticinios se quedaron muy cortos, ya que no sólo los
palestinos son victimas actualmente de las criminales intenciones,
anunciadas, de la Administración de Bush, sino otros muchos pueblos y
países, todos musulmanes y todos enemigos de Israel: dicese Afganistán,
Irak e Irán. Pronto les llegará el turno a Siria y Líbano. En el futuro (Bush
insiste una y otra vez que la guerra durará varios años), puede que le
toque el turno hasta a Jordania, Egipto y Pakistán. Será fácil para la
CIA inventar pretextos y pruebas falsas contra estos países, como se hizo
en el caso de Afganistán y se está haciendo en el caso de Irak. La máxima
estadounidense de servir ciegamente a Israel, aún cuando se perjudica
gravemente a los intereses del pueblo americano, sigue en pie y se cumple
ahora como nunca antes.
En medio de este sombrío panorama, resplandece la nueva esperanza europea.
La Unión Europea está a estas alturas nítidamente distanciada de Estados
Unidos en lo que a Oriente Próximo se refiere. Gracias a los lideres de la
UE, Arafat y la Autoridad Nacional Palestina siguen siendo los
representantes legítimos del pueblo palestino con quien Israel y EEUU
están obligados a tratar. Si no fuera por la firme postura de la UE en
apoyo de Arafat y de los palestinos, el dúo estúpido y criminal, Bush-Sharon, habrían salido con la suya, despojando a los palestinos de lo
último que les queda cara al resto del mundo, sus representantes legítimos
y mundialmente reconocidos.
Por otra parte, las presiones de la UE y de algunos países árabes,
favorecieron la aprobación de la resolución del Consejo de Seguridad de la
ONU, del pasado 12 de marzo, en la que, por primera vez desde la creación
del Estado de Israel, se apoya el proyecto de un Estado Palestino. La
resolución fue presentada por EEUU, pero que nadie se deje engañar,
ninguna resolución del Consejo de Seguridad relacionada con los derechos
legítimos palestinos ha sido cumplida. Washington nunca presionó a
Israel, ni se atreve a hacerlo, para que cumpla una sola de estas
resoluciones. Que nadie se deje embaucar por esta novedosa actitud, y
seguramente circunstancial, de Washington, pues no es más que repetición
del bochornoso striptease que Bush realizó en el pasado septiembre cuando,
necesitado del apoyo de los países árabes a su infame agresión contra el
pueblo de Afganistán, Bush habló por primera vez de su apoyo a la
independencia palestina en un Estado propio.
Posteriormente, y una vez conseguido aquél apoyo a la agresión contra
Afganistán, (que llevó a la actual ocupación militar estadounidense del
territorio afgano, previa colocación de un gobierno títere en Kabul), Bush
pasó de modo inadvertido sobre el futuro Estado palestino, en su discurso
ante la última Asamblea General de la ONU, que era esperado con mucha
expectación en el mundo árabe, demostrando que el presidente de EEUU ha
superado con creces a su antecesor, Clinton (caso Lewinsky) en su
capacidad de mentir y engañar.
El nuevo, y no menos bochornoso, striptease de Bush, promoviendo una
inútil resolución de un inútil Consejo de Seguridad (siempre que se trata
de los derechos legítimos del pueblo palestino), sólo tenía por objetivo
obtener apoyo árabe a la nueva agresión que planifica la criminal
Administración Bush, esta vez contra Irak. Sin embargo, Cheney, en esta
ocasión, no obtuvo el apoyo de ningún país árabe a esta agresión, ni
siquiera del Gobierno de Kuwait. Sólo Estados Unidos e Israel pretenden
lanzar una nueva agresión, a gran escala, contra el pueblo irakí, con el
único fin de servir a Israel. Como siempre, se trata en realidad de
agresiones estadounidenses a países nítidamente defensores de los derechos
inalienables del pueblo palestino.
Resta por decir que el pueblo palestino, hasta los niños que empuñan
piedras contra la ocupación israelí de sus tierras, así como los lideres,
desde Arafat hasta el jeque Ahmad Yasin, se ríen de Cheney y de las
condiciones que anunció para que acceda a entrevistarse con el presidente
palestino. Lo que no sabe Cheney es que ha hecho un gran favor a Arafat no
entrevistándose con él, por lo que el líder palestino quedó libre del
enorme peso de la presión que hubiera supuesto para él una entrevista con
el vicepresidente americano.
El alto el fuego que exige Cheney lo necesita Israel desesperadamente, no
los palestinos, y sólo servirá para prolongar y perpetuar la ocupación
israelí de Palestina. Los palestinos, tras todas estas matanzas, no
necesitan ningún alto el fuego. Todos están de acuerdo, musulmanes,
cristianos, fundamentalistas, laicos y comunistas, en que no habrá un día
de paz para Israel sin la independencia palestina. Hablar de un alto el
fuego y de negociaciones es un lenguaje tan trasnochado ya como obsoleto.
No es de extrañar que la Administración Bush, al ser
esclavizada por el lobby israelí en el Congreso y en los medios de
comunicación (tal como afirma el propio Norman Birnbaum, judío
estadounidense y catedrático emérito de la Universidad de Georgetown - El
País, 21 de febrero 2002) no sea capaz de entender que el pueblo palestino
ya no parará en su lucha hasta conseguir su independencia y su Estado
soberano.
Eso no estará nunca en duda, lo que sí está en duda ahora y lo estará más
en el futuro, de seguir adelante el rechazo israelí a todas las
iniciativas de paz, como la última de Arabia Saudí, las matanzas y la
limpieza étnica contra los palestinos, y la bendición total y apoyo
material que estos crímenes contra la Humanidad reciben de Washington, es
la propia existencia de Israel.
20 marzo,2002
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