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Traducción para Rebelión: Germán Leyens Treinta periodistas han sido alcanzados por disparos y heridos en los Territorios Ocupados en los últimos nueve meses. Desde el 29 de septiembre de 2000, PSF ha registrado que treinta periodistas han sido heridos por balas (algunos varias veces) en los Territorios Ocupados. Con una sola excepción, cabe poca duda de que los disparos fueron disparados desde posiciones israelíes. Además, en ocasión de la visita de Ariel Sharon a Francia el 5 y 6 de julio de 2001, PSF ha transmitido a las autoridades francesas su profunda preocupación por la seguridad de periodistas que informan sobre la "Segunda Intifada". "Es sin duda una suerte que ninguno de los numerosos periodistas que cubren este conflicto haya sido muerto hasta la fecha," declaró Robert Ménard, el secretario general de la organización. "Las autoridades israelíes deben comenzar de inmediato a realizar investigaciones transparentes e imparciales de cada uno de estos incidentes y hacer públicos los resultados," insistió la organización, agregando que las Fuerzas Armadas israelíes también debieran introducir medidas de emergencia para garantizar la seguridad de los periodistas en la zona de conflicto. PSF ha pedido a las autoridades francesas, en particular al Presidente Jacques Chirac y al Primer Ministro Lionel Jospin, que mencionen este tema al Primer Ministro israelí Sharon durante su visita a París. PSF indicó que de los 30 periodistas heridos, 21 eran palestinos, dos estadounidenses y siete franceses. Los periodistas franceses incluyen a Luc Delahaye, fotógrafo de la agencia Mágnum (alcanzado por dos disparos), Patrick Baz de "Paris-Match", Bruno Stéphens, fotógrafo freelance que trabaja para "Libération", Laurent van der Stockt, fotógrafo de la agencia Gamma, y Bertrand Aguirre, corresponsal de TF1 en Jerusalén. El chaleco antibalas de Aguirre le salvó la vida. Aunque es imposible confirmar que los soldados israelíes dispararon deliberadamente a todos estos periodistas, no cabe duda que, siendo en su mayoría camarógrafos y fotógrafos, eran claramente identificables para las fuerzas israelíes. Esto invalida la explicación de las autoridades de que los periodistas se exponen a los disparos al mezclarse con manifestantes durante las confrontaciones. Es notablemente el caso de la periodista palestina Laila Odeh de la televisión de Abu Dhabi, que fue herida el 20 de abril en Rafa, en la franja de Gaza, donde no había confrontación alguna en ese momento. Lo mismo vale para Aguirre, que fue herido por un guardia fronterizo israelí el 15 de mayo en Ramala, después de que las confrontaciones habían terminado. Las heridas más serias sufridas por los periodistas fueron causadas por munición de guerra. En cinco casos por lo menos, los periodistas escaparon por poco a la muerte. Las heridas sufridas por dos periodistas van a afectarlos probablemente por el resto de sus vidas. Yola Monakhov, de la agencia AP, que fue seriamente herida en el bajo abdomen el 11 de noviembre, sufrirá secuelas de su herida durante toda su vida. La pierna izquierda de Van der Stockt, de Gamma, sigue paralizada, cinco meses después de ser herido. Fue herido en la rodilla el 9 de febrero. En cinco a ocho meses, debiera confirmarse si volverá a caminar normalmente. Con unas pocas excepciones, no se iniciaron investigaciones de estos incidentes. Esto es aún más válido en los casos en los que los involucrados son periodistas palestinos. Cuando se abre una investigación, bajo presión internacional, los resultados no son hechos públicos. Hasta la fecha, no sabemos si aquellos que hicieron los disparos, o sus superiores, han sido castigados. http://www.rsf.org/uk/home.htmlontact
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