Los
pacifistas: nuevo blanco en Israel
Christophe
Boltanski
En
Irak, Tom Hurndall lego como voluntario para servir de "escudo
humano". Pero este joven londinense no soporto la continua
vigilancia de cuál era objeto y dejó el país antes del comienzo de
las hostilidades. Desde de abril el 4, decidió incorporarse en
otra zona de guerra. En la tarde del viernes, en la ciudad de
Rafah, en el sur extremo de la banda de Gasa, l intentó proteger a
dos niños palestinos de los disparos del ejército israelí. Tom
recibió una bala en la cabeza. Los doctores lo declararon en un
estado de "muerte clínica".
En un mes, tres pacifistas extranjeros - un británico y dos
estadounidenses -han sido asesinados o gravemente heridos por los
soldados de Tsahal. Tom Hurndall, tenia sólo 21 años y como las
dos otras víctimas, pertenecía al Movimiento de Solidaridad
Internacional (MSI), un grupo que intenta de manera pacifica,
frenar la acción del ejército israelí en Cisjordania y en la banda
de Gasa, desde el comienzo de la segunda Intifada. Para sus
compañeros, no se trata de un accidente, sino de una "
ejecución deliberada".
Entre ellos, se llaman "los internacionales". Van de un frente
a otro, y llevan como única arma su propia vida. De distintas
edades, la mayoría provenientes de los Estados Unidos, de Gran
Bretaña o de Irlanda. Son pacifistas, militantes que se oponen a
la destrucción de viviendas, bloquean las caravanas de vehículos
blindados y se interponen entre los soldados y los civiles.
"Nuestra acción es totalmente pacifica, pero estamos del lado de
los palestinos en su resistencia contra una ocupación ilegal ",
declaró Alison Phillips, una escocesa de 62 años. El viernes esta
profesora, ex-militante de amnistía internacional, estaba con Tom
Hurndall cuando este fue asesinado al lado del campo de refugiado
de Yibna. "Como todos nosotros, llevaba una chaqueta anaranjada
fluorescente y era claramente identificable."
En esta zona que está al lado de la frontera con Egipto,
muchas viviendas fueron demolidas. Dos puestos de observación
construidos con concreto, resguardan varios soldados invisibles.
El grupo había previsto plantar una "tienda de paz" cerca
de un edificio que marca la entrada del campo. "Regularmente,
los tanques entran por ahí y abren el fuego. Nosotros deseábamos
hacer algo ", dijo Alison Phillips. "Cuando nosotros
llegamos, oímos los disparos provenían de una de las dos torres, y
también creo que de un tanque. Las balas apuntaban contra una
pared, a dos metros de un grupo de niños. La mayoría lograron
refugiarse, salvo cuatro. Estaban claramente en peligro. Tom se
lanzó hacia ellos para rescatarlos y regresó con dos muchachos.
Luego decidió ir por los dos que quedaban cuando fue alcanzado por
un tiro"
Investigaciones. Como cada vez que esto ha ocurrido, el
ejército israelí anunció el comienzo de una investigación.
"según el informe que nos fue transmitido, los soldados que
estaban en el puesto de observación, dispararon ya que vieron a un
hombre en uniforme, con un arma a la mano". Explicó un
portavoz. "No sabemos como este activista del MSI se encontraba
en ese lugar... Es una zona de combate, no un lugar donde se pueda
manifestar"
Rafah es un bastión de Hamas y del Jihad islámico. Un campo de la
batalla donde actúan varias milicias. Los intercambios de tiros
ocurren a diario. Pero Alison Phillips afirma no haber visto a
ningún activista palestino, ni haber oído ningún tiró proveniente
del campo de refugiados. Ella denuncia un acto deliberado: "El
francotirador no disparo para amedrentar si no para eliminar"
Tom recibió un disparo en la nuca.
Tres días después, el ejército israelí no había entrado en
contacto los miembros del Movimiento de Solidaridad Internacional
para oír su versión de los hechos.
Durante más de dos años, el MSI no había sufrido ninguna baja.
Pero en un mes, los incidentes se han acumulado. La semana pasada,
Brian Avery, 24 años, recibió una bala en el rostro en Jénine, en
el norte de la Cisjordania. El 16 de Marzo, Rachel Corrie, una
estadounidense de 23 años, quiso detener una buldózer del ejército
que estaba a punto de demoler una casa en al este de Rafah..
Vestida con esa misma chaqueta anaranjada, ella le pedía que se
detuviera con su altavoz. La máquina continuó lentamente su camino
durante más de veinte metros. Esta chica murió atropellada. "El
conductor no la vio, declara el portavoz de Tsahal hoy. Ella
estaba en su ángulo muerto.".