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Capítulo I
¿Una utopía cerrada?
- Este libro, aunque
escrito en inglés y dedicado a la gente que vive fuera del Estado de
Israel, es de algún modo una continuación de mis actividades políticas
como un Judío Israelí. Aquellas actividades comenzaron en 1965-6 con una
protesta que provocó un considerable escándalo en la época:
personalmente fui testigo cuando un Judío ultra-ortodoxo se rehusó a
permitir que su teléfono fuera usado en el Sabbath, para llamar a una
ambulancia para un no-Judío que súbitamente tuvo un ataque en su
vecindario de Jerusalén. En vez de simplemente publicar este incidente
en la prensa, llamé a un reunión compuesta de rabinos nominados por el
Estado de Israel. Les pregunté si tal comportamiento se condecía con su
interpretación de la religión Judía. Ellos respondieron que el Judío en
cuestión se había comportado correctamente, en efecto, piadosamente, y
respaldaron su declaración, refiriéndose a un pasaje de un compendio
autorizado de las leyes Talmúdicas, escrito en este siglo. Reporté el
incidente al principal diario Hebreo, Ha'aretz, cuya
publicación de la historia causó un escándalo en los medios de
comunicación.
- El resultado del
escándalo fue para mí, bastante negativo. Ni los Israelíes, ni la
diáspora, ni las autoridades rabínicas jamás revirtieron su sentencia,
que un Judío no debía violar el Sabbath para salvar la vida de un
Gentil. Añadieron mayor verborrea hipócrita a efecto que si la
consecuencia de tales actos ponían a los Judío en peligro, la violación
del Sabbath estaba permitida en función de ellos. Se hizo aparente para
mí, al observar las leyes Talmúdicas que gobiernan las relaciones entre
Judíos y no-Judíos, que ni el Sionismo, incluyendo su parte al parecer
más secular, ni la política Israelí desde la creación del Estado de
Israel, no particularmente las políticas de los seguidores Judíos de
Israel en la diáspora, podían ser entendidos a menos que la profunda
influencia de esas leyes, y el punto de vista mundial que ambas crean y
expresan sea tomado en cuenta. La actual política seguida por Israel
después de la guerra de los Seis Días y la actitud de la mayoría de los
Judíos sobre el asunto de los derechos de los Palestinos, incluso
abstractamente, solo han fortalecido esta convicción.
- Al hacer esta aseveración
no estoy tratando de ignorar las consideraciones políticas y
estratégicas que también pueden haber influenciado a los gobernantes de
Israel. Simplemente estoy diciendo que las actuales políticas son una
interacción entre consideraciones realistas (sean válidas o erróneas,
morales o inmorales desde mi punto de vista) y las influencias
ideológicas. Lo último tiende a ser más influyente mientras menos sea
discutido y "arrastrado a la luz". Cualquier forma de racismo,
discriminación y xenofobia se hace más potente y políticamente
influyente si se toma como un hecho por la sociedad que lo permite. Esto
es especialmente así si la discusión se prohíbe, formalmente o por
acuerdo tácito. Cuando el racismo, la discriminación y la xenofobia
predomina entre los Judíos, y es dirigida contra los no-Judíos, azuzada
por motivaciones religiosas, es como en el caso opuesto, el del
antisemitismo y sus motivaciones religiosas. Sin embargo, hoy, mientras
el segundo es discutido, la propia existencia del primero es
generalmente ignorada, más fuera de Israel que dentro.
- Sin una discusión de las
prevalecientes actitudes Judías hacia los no-Judíos, incluso el concepto
de Israel como un "Estado Judío", como Israel formalmente se define, no
puede ser entendido. El difundido malentendido que Israel, incluso sin
considerar su régimen en los Territorios Ocupados, es una democracia
surge del rechazo a enfrentar el significado del término "un Estado
Judío" por los no-Judíos. En mi punto de vista, Israel, como un Estado
Judío, constituye no solo un peligro para si mismo y sus habitantes,
sino para todos los Judíos y para todos los pueblos y estados del medio
Oriente y más allá. También considero que los otros estados o entidades
del medio Orienta que se definen como "Árabes" o "Musulmanes", como la
autodesignación Israelí de "Judío", igualmente constituyen un peligro.
Sin embargo, mientras este peligro es ampliamente discutido, el peligro
inherente al carácter Judío del Estado de Israel, no lo es.
- El principio de Israel
como "un Estado Judío" fue supremamente importante para los políticos
Israelíes desde la creación del estado y fue inculcado en la población
Judía por todos los medios posibles. Cuando, a inicios de los 80's, una
pequeña minoría de Judíos Israelíes emergieron como opuestos a este
concepto, una Ley Constitucional (esto es, un ley pasando por sobre las
previsiones de las otras leyes, y que no puede ser revocada excepto por
un procedimiento especial) fue aprobada en 1985 por una enorme mayoría
del Knesset.
- Por esta ley ningún
partido cuyo programa se opusiera abiertamente al principio de "un
Estado Judío" o propusiera cambiarlo por medios democráticos, se le
permite participar en las elecciones para el Knesset. Personalmente me
opuse fuertemente a este principio constitucional. La consecuencia legal
para mi fue que no puedo pertenecer, en el estado del cual soy ciudadano
y que se le permite participar en las elecciones para el Knesset, a un
partido que tenga principios con los cuales yo concordaría. Incluso este
ejemplo demuestra que el Estado de Israel no es un democracia debido a
la aplicación de una ideología Judía dirigida contra todos los no-Judíos
y aquellos Judío que se oponen a esa ideología. Pero el peligro que esta
ideología dominante representa, no se limita a asuntos domésticos.
También influencia la políticas exterior Israelí. Este peligro
continuará creciendo, mientras dos procesos actualmente operantes sean
fortalecidos: el incremento del carácter Judío de Israel y el incremento
de su poder, particularmente el poder nuclear. Otro hecho ominoso es que
la influencia Israelí en el "establishment" político de EE.UU. también
se está incrementando. Por lo tanto, información exacta sobre el
Judaísmo, y especialmente sobre el trato a los no-Judíos en Israel, es
hoy no solo importante, sino también políticamente vital.
- Déjenme empezar con la
definición oficial Israelí del término "Judío", ilustrando la crucial
diferencia entre Israel como "un Estado Judío" y la mayoría de los otros
estados. Por esta definición oficial, Israel "pertenece" a personas que
son definidas por las autoridades Israelíes como "Judías", sin importar
donde vivan, y solo a ellos. por otro lado, Israel oficialmente no
"pertenece" a sus ciudadanos no-Judíos, cuyo estatus es considerado
incluso oficialmente como inferior. Esto significa en la práctica que su
miembros de una tribu Peruana son convertidos al Judaísmo, y por lo
tanto considerados como Judíos, ellos tienen derecho automáticamente a
ser ciudadanos Israelíes y a beneficiarse de aproximadamente un 70 % de
la tierra del Margen Occidental (y al 92 % del área propiamente tal de
Israel), oficialmente designada para único beneficio de los Judíos.
Todos los no-Judíos (no solo todos los Palestinos) se les prohíbe
beneficiarse de esas tierras (la prohibición incluso se aplica a los
Árabes Israelíes que sirvieron en el ejército Israelí y alcanzaron alto
rango). El caso que involucra a los conversos peruanos al Judaísmo,
efectivamente sucedió unos pocos años atrás. Los recientemente
convertidos Judíos fueron asentados en el Margen Occidental, cerca de
Nablus, sobre tierras de las cuales los no-Judíos están oficialmente
excluidos. Todos los gobiernos Israelíes están tomando enormes riesgos
políticos, incluyendo el riesgo de guerra, si tales asentamientos,
compuestos exclusivamente de personas que son definidas como "Judías" (y
no "Israelíes" como la mayoría de los medios de comunicación falsamente
asevera) estarían sujetos solo a la autoridad "Judía".
- Sospecho que los Judíos
de EE.UU. o Gran Bretaña considerarían antisemita si los Cristianos
propusieran que los EE.UU. o el Reino Unido se transformaran en un
"Estado Cristiano", perteneciente solo a ciudadanos oficialmente
definidos como "Cristianos". Las consecuencias de tal doctrina es que
los Judíos conversos al Cristianismo se harían ciudadanos debido a su
conversión. Debiera recordarse que los beneficios de las conversiones
fueron muy bien conocidas por los Judíos en su propia historia. Cuando
los estados Cristianos e Islámicos solían discriminar contra las
personas que no pertenecieran a la religión del estado, incluyendo a los
Judíos, la discriminación contra los Judíos fue inmediatamente removida
por su conversión. Pero un no-Judío discriminado por el Estado de Israel
terminará de ser tratado así en el momento que él o ella se convierta al
Judaísmo. Esto simplemente demuestra que el mismo tipo de exclusivismo
que es considerado por una mayoría de los Judíos de la diáspora, como
antisemita, es considerado por la mayoría de todos los Judíos como
Judío. El oponerse al antisemitismo y al chauvinismo Judío es
ampliamente considerado entre los Judío como "auto-rechazo", un concepto
que yo considero como un sin sentido.
- El significado del
término "Judío" y sus relativos, incluyendo "Judaísmo", se transforma
así, en el contexto de la política Israelí, tan importante como el
significado de "Islámico", cuando es oficialmente utilizado por Irán, o
"comunista" cuando era oficialmente utilizado por la URSS. Sin embargo,
el significado del término "Judío" como popularmente es usado, no está
claro, ni en Hebreo o cuando es traducido en otro lenguaje, y por lo
tanto el término tiene que ser oficialmente definido.
- De cuerdo a la ley
Israelí una persona es considerada "Judía" si su madre, su abuela o
bisabuela y tatarabuela eran Judías por religión; o si la persona era
convertida al Judaísmo de un modo satisfactorio para las autoridades
Israelíes y a condición que la persona no hubiera sido convertida al
Judaísmo desde otra religión, en cuyo caso Israel cesa de designarles
como "Judíos". De las tres condiciones, la primera representa la
definición Talmúdica de "quién es un Judío", una definición seguida por
la Ortodoxia Judía. El Talmud y la ley rabínica post-Talmúdica también
reconoce la conversión de un no-Judío al Judaísmo (así como la
adquisición por un Judío de un esclavo no-Judío, seguía un distinto tipo
de conversión) como método para hacerse Judío, previsto que la
conversión sea efectuada por rabinos autorizados de una manera
apropiada. Esta "manera apropiada" se concibe, para las mujeres, su
inspección por tres rabinos, mientras están desnudas para un "baño de
purificación", un ritual que, a pesar de ser notorio para todos los
lectores de la prensa Hebrea, no es a menudo mencionado por los medios
anglófonos, a pesar que se de indudable interés para ciertos lectores.
Espero que este libro será el comienzo de una proceso que rectificará
esta discrepancia.
- Pero hay otra urgente
necesidad para una definición oficial de quién es, y quién no es
"Judío". El Estado de Israel oficialmente discrimina en favor de los
Judíos y contra los no-Judíos en muchos ámbitos de la vida, de los
cuales considero tres como los más importantes; derecho de residencia,
derecho laboral y derecho de igualdad ante la ley. La discriminación en
residencia se basa en el hecho que cerca del 92 % de la tierra de Israel
es propiedad del estado y es administrada por la Autoridad Territorial
de Israel, de acuerdo a las regulaciones emitidas por la Fundación
Nacional Judía (JNF), y afiliada a la Organización Sionista Mundial. En
sus regulaciones la JNF niega el derecho a residir, a iniciar negocios y
a menudo a trabajar, a cualquiera que no sea Judío, solo porque él no es
Judío. Al mismo tiempo, a los Judíos no se les prohíbe tomar residencia
o abrir negocios en cualquier parte de Israel. Si fuera aplicada en otro
estado contra los Judíos, tal práctica discriminatoria sería instantánea
y justificadamente tachada de antisemitismo e indudablemente provocaría
masivas protestas públicas. Cuando es aplicada por Israel como parte de
su "ideología Judía", por lo general es diligentemente ignorada o
excusada, sino raramente mencionada.
- La negación del derecho a
trabajar significa que a los no-Judíos se les prohíbe oficialmente
trabajar en tierra administrada por la Autoridad Territorial Israelí, de
acuerdo a las regulaciones de la JNF. Sin dudas estas regulaciones no
son siempre, ni siquiera a menudo, obligatorias, pero ellas existen. De
vez en cuando, Israel intenta campañas de obligatoriedad por medio de
autoridades estatales, como por ejemplo, cuando el Ministro de
Agricultura actúa contra "la pestilencia de dejar que los frutos de las
quintas, pertenecientes a los Judíos y situados en Tierras Nacionales
(por ejemplo, tierra perteneciente al Estado de Israel) sean cosechadas
por obreros Árabes, aunque los obreros en cuestión sean ciudadanos de
Israel. También Israel prohíbe estrictamente que los Judíos asentados en
"Tierra Nacional" subarrienden aunque sea una parte de sus tierras a los
Árabes, incluso por un corto tiempo; y aquellos que lo hacen son
castigados, generalmente con duras penas. No hay prohibiciones a los
no-Judíos para arrendar sus tierras a Judíos. Esto significa, en mi
caso, que por virtud de ser Judío tengo el derecho a arrendar una quinta
de otro Judío, para cosechar su producto, pero un no-Judío, sea un
ciudadano de Israel o un residente extranjero, no tiene ese derecho.
- Los ciudadanos no-Judíos
de Israel no tienen el derecho de igualdad ante la ley. Esta
discriminación se expresa en muchas leyes Israelíes en las cuales,
presumiblemente en orden a evitar los problemas, los términos "Judíos" y
"no-Judíos" generalmente no son explícitamente declarados, como lo son
en la crucial Ley de Retorno. De acuerdo a aquella ley, solo las
personas oficialmente reconocidas como "Judíos" tienen un automático
derecho a entrar a Israel y a asentarse en él. Automáticamente reciben
un "certificado de inmigración" que les proporciona al llegar, la
"ciudadanía por virtud de haber retornado al hogar Judío" y con el
derecho a muchos beneficios financieros, que varían de algún modo, de
acuerdo al país desde el cual ellos emigraron. Los Judíos que emigran de
los estados de la antigua URSS, reciben "una garantía de absorción" de
más de $ 20.000 dólares por familia. Todos los Judíos que emigran a
Israel, de acuerdo a esta ley, adquieren inmediatamente el derecho a
votar en las elecciones y a ser elegidos para el Knesset - incluso si no
hablan una palabra de Hebreo.
- Otras leyes Israelíes
substituyen las más obtusas expresiones "cualquiera que pueda inmigrar
de acuerdo a la Ley de Retorno" y "cualquiera que no está autorizado
para inmigrar de acuerdo a la Ley de Retorno". Dependiendo de la ley en
cuestión, los beneficios son garantizados para la primera categoría y
sistemáticamente negados para la segunda. Los medios rutinarios para
poner en marcha la discriminación en cada día de la vida, es la tarjeta
de identificación, que todo el mundo está obligado a llevar en cualquier
momento. Las tarjetas de identificación enumeran la "nacionalidad"
oficial de una persona, que puede ser "Judía", "Árabe", "Drusa" y
similares, con la significativa excepción de "Israelí". Los intentos
para obligar al Ministro del Interior para permitir a los Israelíes
deseando ser oficialmente catalogados como "Israelíes", o incluso como
"Judíos Israelíes" en sus tarjetas de identificación, han fallado.
Aquellos que han intentado hacerlo, tienen una carta del Ministerio del
Interior, aseverando que "se decidió no reconocer un nacionalidad
Israelí". La carta no especifica quien tomó la decisión o cuando.
- Hay tantas leyes y
regulaciones en Israel que discriminan a favor de las personas definidas
en Israel como aquellos "que pueden inmigrar de acuerdo a la Ley de
Retorno", que el sujeto demanda un trato aparte. Podemos verlo en un
ejemplo, posiblemente trivial en comparación a las restricciones de
residencia, pero sin embargo importante debido a que revela las reales
intenciones del legislador Israelí. Los ciudadanos Israelíes que dejan
el país por un tiempo pero que son definidos como aquellos que "pueden
inmigrar de acuerdo con la Ley de Retorno" son elegibles, a su retorno,
para generosos beneficios aduaneros, para recibir subsidios para la
educación secundaria de sus hijos, y para recibir una garantía o un
préstamo, en fáciles términos, para adquirir un departamento, así como
otros beneficios. Los ciudadanos que no pueden ser definidos así, en
otras palabras, los ciudadanos no-Judíos de Israel, no tienen ninguno de
estos beneficios. La obvia intención de tales medidas discriminatorias
es disminuir el número de ciudadanos no-Judíos de Israel, en orden a
hacer de Israel un estado más "Judío".
-
La
ideología de la Tierra "Redimida"
- Israel también propaga
entre sus ciudadanos Judíos una ideología exclusivista de la Redención
de la Tierra. Su propósito oficial de minimizar el número de no-Judíos
puede ser bien percibido en esta ideología, que es inculcada entre los
escolares Judíos de Israel. Se les enseña que es aplicable a la entera
totalidad del Estado de Israel o, después de 1967, a lo que se conoce
como la Tierra de Israel. De acuerdo a esta ideología, la tierra que ha
sido redimida es la tierra que ha pasado de propiedad no-Judía a
propiedad Judía. La propiedad puede ser privada o pertenecer a la JNF o
al Estado Judío. La tierra que pertenece a no-Judíos es, al contrario,
considerada como "irredenta". De este modo, si un Judío que cometió el
más horrendo de los crímenes que pueda imaginarse, compra un trozo de
tierra de un virtuoso no-Judío, la tierra "irredenta" se transforma en
"redimida" por tal transacción. Sin embargo, si un virtuoso no-Judío
compara tierra del peor Judío, la antiguamente pura y "redimida" tierra
se transforma en "irredenta" nuevamente. La conclusión lógica de tal
ideología es la expulsión, llamada "traslado", de todos los no-Judíos
del área de tierra que tiene que ser "redimida". Por lo tanto, la Utopía
de la "ideología Judía" adoptada por el Estado de Israel, es una tierra
que está completamente "redimida" y nada de ella es propiedad o
trabajada por no-Judíos. Los líderes del movimiento obrero Sionista
expresaron esta profundamente repelente idea con la mayor claridad.
Walter Laquer, un Sionista devoto, cuenta en su "Historia del Sionismo",
como uno de estos padres espirituales, A. D. Gordon, que murió en 1919,
"objetaba la violencia en principio y justificaba la autodefensa solo en
circunstancias extremas. Pero él y sus amigos querían que cada árbol y
cada arbusto en el hogar Judío, fueran plantados por nadie más que los
pioneros Judíos". Esto significa que ellos deseaban que todos los demás
se fueran y dejaran la tierra para ser "redimida" por los Judíos. Los
sucesores de Gordon añadieron más violencia de la que él pensaba, pero
el principio de "redención" y sus consecuencias han permanecido.
- Del mismo modo, el
kibbutz, ampliamente alabado como un intento de crear una Utopía, era y
es una Utopía exclusivista; incluso su está compuesto de ateos, no
acepta miembros Árabes en principios y demanda que los miembros
potenciales de otras nacionalidades primero sean convertidos al
Judaísmo. No es una sorpresa que los niños de los kibbutz sean
considerados como el segmento más militarista de la sociedad Judía de
Israel.
- Es esta ideología
exclusivista, más que todas las "necesidades de seguridad" exhibidas por
la propaganda Israelí, la que determina las apropiaciones de tierra en
Israel, en los 50's y nuevamente a mediados de los 60's, y en los
Territorios Ocupados después de 1967. Esta ideología también dictó los
planes oficiales Israelíes para la "Judaización de Galilea". Este
curioso término significa incentivar a los Judíos a colonizar Galilea,
por medio de beneficios financieros (me pregunto cuál sería la reacción
de los Judíos de EE.UU. si un plan para la "Cristianización de Nueva
York" o incluso solo de Brooklyn, fuera propuesta en ese país). Pero la
Redención de la Tierra implica más que la "Judaización" regional. En la
entera área de Israel, la JNF, vigorosamente respaldada por las agencias
estatales Israelíes (especialmente por la policía secreta) está gastando
grandes sumas de fondos públicos para "redimir" cualquier tierra que los
no-Judíos deseen vender, y para prevenir cualquier intento de un Judío
por vender su tierra a no-Judíos, pagando un precio mayor.
- El principal peligro que
Israel, como un "Estado Judío", representa para su propio pueblo, a
otros Judíos y a sus vecinos, es su búsqueda ideológicamente motivada de
expansión territorial y la inevitable serie de guerras como resultado de
estas intenciones. Mientras más Judío se vuelve Israel o, como uno dice
en Hebreo, mientras más "retorna al Judaísmo" (un proceso que ha estado
en curso en Israel, desde al menos 1967), más sus actuales políticas son
guiadas por consideraciones ideológicas Judías y menos por
consideraciones racionales. Mi uso del término "racional" no se refiere
aquí a una evaluación moral de las políticas Israelíes, o a la supuesta
defensa o necesidades de seguridad de Israel - y menos a las supuestas
necesidades de "supervivencia Israelí". Me refiero aquí a las políticas
imperiales Israelíes basadas en sus presuntos intereses. No importa cuan
moralmente malas o políticamente repulsivas sean tales políticas,
considero que la adopción de políticas basadas en la "ideología Judía",
en todas sus diferentes versiones, como peores aún. La defensa
ideológica de las políticas Israelíes están normalmente basadas en
creencias religiosas Judías o, en el caso de los Judíos seculares, en
los "derechos históricos" de los Judíos, que derivan de esas creencias y
retienen el carácter dogmático de la fe religiosa.
- Mi propia y temprana
conversión política, de admirador de Ben Gurión a su dedicado opositor,
comenzó exactamente con tal asunto. En 1956, ansiosamente tragué todas
las razones políticas y militares de Ben Gurión, para el inicio Israelí
de la Guerra del canal de Suez, hasta que él (a pesar de ser ateo,
orgulloso de su desprecio por los mandamientos de la religión Judía)
pronunció en el Knesset, al tercer día de aquella guerra, que la real
razón para esto es "la restauración del reinado de David y Salomón" a
sus fronteras Bíblicas. En este punto de su discurso, casi todos los
miembros de Knesste espontáneamente se levantó y cantó el himno nacional
Israelí. Que yo sepa, ningún político Sionista alguna vez a repudiado la
idea de Ben Gurión, que las políticas Israelíes deben basarse (dentro de
los límites de las consideraciones pragmáticas) en la restauración de
las fronteras Bíblicas, como las fronteras del Estado Judío. En efecto,
un análisis más cercano de las grandes estrategias y los actuales
principios de la política exterior Israelíes, como son expresados en
Hebreo, dejan en claro que la "ideología Judía", más que cualquier otro
factor, es el que determina las actuales políticas Israelíes. El
desprecio por el Judaísmo como realmente es y por la "ideología Judía",
hace esas políticas incomprensibles para los observadores extranjeros,
quienes generalmente no saben nada sobre el Judaísmo, excepto burdas
apologías.
- Déjenme dar una más
reciente ilustración de la esencial diferencia que existe entre la
planificación imperial Israelí del tipo más exagerado, pero secular, y
los principios de la "ideología Judía". Esta última declara que la
tierra que fue gobernada por algún rey Judío en tiempos antiguos o fue
prometida por Dios para los Judíos, en la Biblia o - lo que actualmente
es más importante políticamente - de acuerdo a la interpretación
rabínica de la Biblia y el Talmud, debe pertenecer a Israel debido a que
es un Estado Judío. Sin dudas muchas "palomas" Judías son de la opinión
que tal conquista debe ser detenida por un tiempo, hasta que Israel sea
más fuerte que ahora, o que habrá una, ojalá, "conquista pacífica", o
sea que los gobernantes o pueblos Árabes sean "persuadidos" para ceder
la tierra en cuestión, a cambio de beneficios que el Estado Judío les
conferiría.
- Un número de versiones
discrepantes de las fronteras Bíblicas de la Tierra de Israel, que las
autoridades rabínicas interpretan tan idealmente como pertenecientes al
Estado Judío, está en circulación. Las más extremas entre ellas incluyen
las siguientes áreas dentro de esas fronteras: en el sur, todo el Sinaí
y una parte del norte de Egipto, cercano al Cairo; en el este, toda
Jordania y una gran porción de Arabia Saudí, todo Kuwait y parte de
Iraq, al sur del Eufrates; en el norte, todo el Líbano y toda la Siria,
junto a una gran parte de Turquía (hasta el lago de Van); y en el oeste,
Chipre. Un enorme cuerpo de investigaciones y elevada discusión basados
en estas fronteras, englobando Atlas, libros, artículos y formas más
populares de propaganda, está siendo publicada en Israel, a menudo con
subsidios estatales, o en otras formas de respaldo. Ciertamente, el
fallecido Kahane y sus seguidores, así como influyentes grupos como Gush
Emunim, no solo desean la conquista de esos territorios por Israel, sino
que lo califican como un acto divinamente mandado, seguros de su éxito
debido a que será respaldado por Dios. En efecto, importantes figuras
religiosas Judías consideran el rechazo Israelí para llevar a cabo una
guerra santa, o incluso peor, la devolución de Sinaí a Egipto, como un
pecado nacional que fue justamente castigado por Dios. Uno de los más
influyentes rabinos de Gush Emunim, Dov Lior, el rabino de los
asentamientos Judíos de Kiryat Arba y Hebrón, aseveró en repetidas
oportunidades que el fracaso Israelí en la conquista del Líbano en
1982-5, fue un bien merecido castigo divino por su pecado de "entregar
una parte de la Tierra de Israel", o sea Sinaí, a Egipto.
- A pesar que he escogido
un bastante extremo ejemplo de las fronteras Bíblicas de la Tierra de
Israel que "pertenecen" al "Estado Judío", esas fronteras son bastante
populares entre los círculos religioso-nacionales. Hay versiones menos
extremas de las fronteras Bíblicas, a veces también llamadas "fronteras
históricas". Sin embargo, debe ser enfatizado que dentro de Israel y la
comunidad de sus seguidores Judíos de la diáspora, la validez del
concepto de fronteras Bíblicas o fronteras históricas, como
delineamiento de fronteras de la tierra que pertenece a los Judíos por
derecho, no es negado en base de principios, excepto por la diminuta
minoría que se opone al concepto de Estado Judío. Por otro lado, las
objeciones a la realización de tales fronteras por medio de una guerra
son puramente pragmáticas. Uno puede asegurar que Israel es hoy
demasiado débil para conquistar todas las tierras que "pertenecen" a los
Judíos, o que la pérdida de vidas Judías (¡pero no de vidas Árabes!) que
vendrían con una guerra de conquista de tal magnitud, es más importante
que la conquista de la tierra, pero en la normativa del Judaísmo uno no
puede aseverar que "la Tierra de Israel", cuales sean sus fronteras, no
"pertenecen" a todos los Judíos. En mayo de 1993, Ariel Sharon propuso
formalmente en la Convención del Likud que Israel debía adoptar el
concepto de "fronteras Bíblicas" como su política oficial. Hubieron
bastante pocas objeciones a su propuesta, ni en el Likud ni fuera de él,
y todas se circunscribieron al plano pragmático. Nadie siquiera le
preguntó a Sharon donde exactamente están las fronteras Bíblicas que el
estaba urgiendo que Israel debía lograr. Recordemos que entre aquellos
que se llaman a si mismos Leninistas, no había dudas que la historia
sigue los principios sentados por Marx y por Lenin. No es solo la
creencia en si misma, aunque dogmática, sino el rechazo a que deba ser
alguna vez puesta en duda, desechando toda discusión abierta, lo que
crea una forma totalitaria de pensamiento. La sociedad Judía Israelí y
los Judíos de la diáspora están llevando "vidas Judías" y encuadrados en
organizaciones puramente Judías, se puede decir que hay allí una fuerte
corriente de totalitarismo en su carácter.
- Sin embargo, también se
ha desarrollado una gran estrategia Israelí, no basada en las
directrices de la "ideología Judía", pero basada sobre consideraciones
puramente estratégicas e imperialistas, desde la creación del estado.
Una autorizada y lúcida descripción de los principios que gobiernan tal
estrategia fue dada por el General (de la Reserva) Shlomo Gazit, un
antiguo Mayor de Inteligencia. De acuerdo a Gazit:
- "La principal tarea de
Israel no ha cambiado en absoluto (debido a la desaparición de la URSS)
y permanece como de crucial importancia. La localización geográfica de
Israel en el centro del medio Oriente Arábigo-Musulmán predestina a
Israel a ser un devoto guardián de la estabilidad de todos los países
que le rodean. Su (rol) es proteger a los regímenes existentes; prevenir
o detener los procesos de radicalización, y bloquear la expansión del
celo religioso fundamentalista.
- Para este propósito
Israel prevendrá que ocurran cambios más allá de las fronteras de Israel
(los cuales) considerará como intolerables, hasta el punto de sentirse
obligado usar todo su poder militar en beneficio de su prevención o
erradicación".
- En otras palabras, Israel
apunta a imponer una hegemonía sobre otros estados del medio Oriente. No
es necesario recordar, de acuerdo a Gazit, que Israel tiene una
benevolente preocupación por la estabilidad de los regímenes Árabes. En
el punto de vista de Gazit, al proteger los regímenes del medio Oriente,
Israel ejecuta un servicio vital para "los avanzados estados
industrializados, todos los cuales están absolutamente preocupados de
garantizar la estabilidad del medio Oriente". Él argumenta que sin
Israel, los actuales regímenes de la región habrían colapsado mucho
tiempo atrás y que solo sobreviven debido a la amenaza Israelí. Aunque
este punto de vista pueda parecer hipócrita, uno debe recordar que en
tales contextos, la máxima de Rochefoucault que "la hipocresía es el
impuesto que paga el mal a la virtud". La Redención de la Tierra es un
intento de evadir pagar tal impuesto.
- Ni hablar que también me
opongo de raíz a las políticas no-ideológicas Israelíes, como tan lúcida
y correctamente son explicadas por Gazit. Al mismo tiempo, reconozco que
los peligros de las políticas de Ben Gurión, de Sharon, motivadas por la
"ideología Judía", son mucho peores que las políticas meramente
imperialistas, cuan criminales sean. El resultado de las políticas de
otros regímenes ideológicamente motivados, apuntan a la misma dirección.
La existencia de un importante componente de la política Israelí, que
está basado en la "ideología Judía", hace este análisis políticamente
imperativo. Esta ideología está, a su turno, basada en las actitudes del
Judaísmo histórico hacia los no-Judíos, uno de los principales tópicos
de este libro. Aquellas actitudes necesariamente influyen a muchos
Judíos, consciente o inconscientemente. Nuestra tarea aquí es discutir
el Judaísmo histórico en términos reales.
- La influencia de la
"ideología Judía" sobre tantos Judíos será más fuerte, mientras más
escondida esté de la discusión pública. Tal discusión llevará, espero, a
la gente a tomar la misma actitud hacia el chauvinismo Judío y el
desprecio mostrado por tantos Judíos hacia los no-Judíos (lo que será
documentado más adelante) como las comúnmente tomadas hacia el
antisemitismo y todas las otras formas de xenofobia, chauvinismo y
racismo. Se asume con justicia que la completa exposición, no solo del
antisemitismo, sino también de sus raíces históricas, pueden ser la base
de la lucha contra él. Así mismo, estoy asumiendo que solo la completa
exposición del chauvinismo y fanatismo religioso Judío puede ser la base
de lucha contra aquellos fenómenos. Esto es especialmente cierto hoy
cuando, contrario a la situación prevaleciente 50 o 60 años atrás, la
influencia del chauvinismo y fanatismo religioso Judío es mucho mayor
que la del antisemitismo. Pero también hay otra importante
consideración. Yo creo fuertemente que el antisemitismo y el chauvinismo
Judío solo pueden ser combatidos simultáneamente.
-
¿Una Utopía cerrada?
- Hasta que tales actitudes
sean ampliamente adoptadas, el actual peligro de las políticas Israelíes
basadas en la "ideología Judía" siguen siendo mayor que el peligro de
las políticas basadas sobre consideraciones puramente estratégicas. La
diferencia entre los dos tipos de políticas fueron muy bien expresadas
por Hugh Trevor-Roper en su ensayo "Sir Thomas Moor and Utopia" en la
cual él las denominó Platónicas y Maquiavélicas:
- "Maquiavelo al menos
pidió disculpas por los métodos que él pensaba eran necesarios en
política. Él lamentó la necesidad de la fuerza y el fraude, y no los
llamó por ningún otro nombre. Pero Platón y Moore los santificaron,
teniendo en cuenta que eran usados para sostener sus propias repúblicas
Utópicas". De un modo similar, los verdaderos creyentes en aquella
Utopía llamada el "Estado Judío", que luchará para lograr las "fronteras
Bíblicas", son más peligrosos que los grandes estrategas del tipo de
Gazit, debido a que sus políticas están siendo santificadas por el uso
de la religión o, pero, por el uso de principios religiosos
secularizados que retienen absoluta validez. Mientars Gazit, por lo
menos ve un necesidad de argüir que el dictado Israelí beneficia a los
regímenes Árabes, Ben Gurión no pretendía que el restablecimiento del
reinado de David y Salomón beneficiara a nadie más que al Estado Judío.
- El uso de conceptos
Platónicos para analizar las políticas Israelíes basadas en la
"ideología Judía" no debiera parecer extraño. Fue notado por muchos
estudiosos, de quienes el más importante era Moses Hadas, que declaró
que los cimientos del "Judaísmo clásico", o sea, el Judaísmo como fue
establecido por los sabios talmúdicos, están basados sobre influencias
Platónicas y especialmente en la imagen de Esparta, como aparece en
Platón. De acuerdo a Hadas, un carácter crucial del sistema político
Platónico, adoptado por el Judaísmo en épocas tan tempranas como el
período Macabbí (142-63 A.C.), fue "que cada fase del la conducta humana
esté sujeta a sanciones religiosas, que en efecto serán manipuladas por
el gobernante". No puede haber mejor definición del "Judaísmo clásico" y
de los modos en que los rabinos lo manipularon en esta definición
Platónica. En particular, Hadas asevera que el Judaísmo adoptó lo que
"el mismo Platón resumió como los objetivos de su programa", en el
siguiente y bastante conocido pasaje:
- "Lo principal es que
nadie, ni hombre ni mujer, deba nunca estar sin un oficial sobre él, y
que nadie deba tener el hábito mental de tomar ningún paso, ni en serio
ni en broma, por propia responsabilidad. En la paz como en la guerra, él
debe vivir siempre con sus ojos sobre su oficial superior... En una
palabra, él debe entrenar su mente para ni siquiera considerar actuar
como un individuo o saber como hacerlo." (Leyes, 942ab)
- Si la palabra "rabino"
substituye a "un oficial" tendremos la perfecta imagen del Judaísmo
clásico. Este último aún influencia profundamente la sociedad Judía
Israelí y determina en mucho grado las políticas Israelíes.
- Fue el pasaje
anteriormente citado el que fue escogido por Karl Popper en "La Sociedad
Abierta y Sus Enemigos", para describir la esencia de una "sociedad
cerrada". El Judaísmo histórico y sus dos sucesores, la Ortodoxia Judía
y el Sionismo, son ambos enemigos jurados del concepto de sociedad
abierta aplicado a Israel. Un estado Judío, esté basado en su actual
ideología Judía o, si se vuelve mucho más Judío en carácter de lo que es
ahora, en los principios de la Ortodoxia Judía, nunca puede contener una
sociedad abierta. Hay dos opciones que enfrenta la sociedad Judía
Israelí. Puede transformarse en un bélico y completamente hermético
ghetto, una Esparta Judía, apoyada por la labor de los Ilotas Árabes,
mantenida viva por su influencia sobre el establishment político de
EE.UU. y por la amenaza de utilizar su poder nuclear, o puede tratar de
transformarse en una sociedad abierta. La segunda opción depende de un
honesto examen de su pasado Judío, o en la admisión que el chauvinismo y
el exclusivismo Judío existen, y en un honesto examen de las actitudes
del Judaísmo hacia los no-Judíos.
- 18de Marzo de 2003