Escritos desde Chile

 

        

Las noticias...

 

Hoy un joven Palestino de 23 años se puso una bomba y en un pizzería mató a israelíes, muriendo junto con ellos.

La comunidad internacional ha levantado su voz, ha condenado el acto y se reafirma la imagen del "terrorismo palestino".Mientras que la población Palestina espera trágicamente la respuesta israelí, la venganza ,la que no se verá por las noticias...
Yo condeno a la matanza de cualquier ser humano, la vida es sagrada y tiene el mismo valor la vida de un Palestino que la de un judío.

Sin embargo, soy incapaz de culpar a este joven que acaba de morir, porque toda la humanidad tiene responsabilidad en lo que pasó;¿ no es acaso el mundo el que escucha los gemidos Palestinos y se hace el sordo?,¿no son las organizaciones  por los derechos humanos las que no quieren luchar por los derechos del Pueblo Palestino: a vivir con libertad en su propia tierra, a tener un hogar, un trabajo y salud?
 

Porque sucede que los derechos básicos a los Palestinos le son negados.
Los niños Palestinos crecen sin esperanza, sin futuro, destinados a morir pronto o a vivir viendo morir a los que ama, viendo cómo un tanque destroza su casa y un soldado mutila a su hermano cuando este niño, levanta una piedra,  que es un pálido reflejo de su angustia y desesperación contra un soldado armado, sucede que la opinión pública, engañada por la publicidad, dice:"Palestino, terrorista".
 

La desesperación puede llevar a un ser humano a hacer cosas increíbles, la falta de expectativas, de oportunidades, de libertad, nos llevan a acciones extremas y es algo que nos puede a cualquier ser hombre. 

Pero ocurre que como no sabemos lo que es estar al borde del abismo, no sabemos lo que es soportar la vida como una constante tortura y ver la muerte como la liberación del infierno, es por eso que juzgamos. 

No intento justificar lo ocurrido, lamento la muerte de aquellos judíos, así como lamento la muerte de tantos, tantos Palestinos. Pero hay algo que nadie se pregunta ni se cuestiona y que está paradójicamente muy latente:
¿Qué angustia es capaz de llevar a un ser humano a matar a otro, sabiendo que él mismo morirá en el acto?
 

¿Por qué todos se olvidan de que Israel no cumple con las resoluciones de la ONU, y que provoca continuamente a los Palestinos con sus asentamientos ilegales? 

¿Puede una persona que ve cómo pisotean y humillan a los suyos constantemente, que no tiene posibilidad de surgir en la vida y que no tiene nada, pensar como una persona normal?
Por supuesto que no, y no se necesita ser un psiquiatra para saberlo, se necesita lógica.
 

El Pueblo Palestino desea la Paz, pero una Paz justa, no una Paz arreglada por naciones que por conveniencia apoyan a Israel.

 

LAS NACIONES Y LAS PERSONAS  DEL MUNDO DEBERÍAN REFLEXIONAR SERIAMENTE, OBJETIVAMENTE Y SE DARÍAN CUENTA DE QUE TODOS TENEMOS RESPONSABILIDAD EN LO QUE PASÓ, PERO ES MUCHO MÁS CÓMODO ECHARLE LA CULPA A UN JOVEN, QUE ENCARNA LA DESESPERACIÓN HUMANA, QUE PONERSE A TRABAJAR Y A EXIGIR EL CUMPLIMIENTO DE LA JUSTICIA, PARA QUE ESTE TIPO DE ACONTECIMIENTOS, DEJEN DE OCURRIR.

 

Nur Saleh Abu Janyar.

 9 de Agosto de 2001